Lo primero que recuerdo es que alguna vez este país se aquejó por el verano, tan lejano como suena. Como todo lo que ocurre acá, hubo sol en exceso...por eso me acordé del concierto de Damien Rice al que solo fuimos otras 80 personas y yo. Ese día cayó un aguacero insoportable. Él justificó la lluvia cuando dijo que en Barichara hacía meses que no llovía, yo agradecí por el palo de agua.
Hoy no lo soporto, me deprime el mal tiempo que hace. No me deprimí cuando llovió durante el concierto de Aerosmith. Claro que no podía creer que no tocaran "Hole in my soul". Tampoco podía creer que no haya sido capaz de darme la pela y pagar la boleta de coldplay, que si fue capaz de venir, y yo no fui capaz de ir verlos. Por eso les escribí un capítulo en este blog a modo de mención de honor.
De hecho, este año me dio por abrir un blog. Escribí 23 veces, intenté escribir cada 8 días, después me dí cuenta que la inspiración alcanzó para cada 15, pero nunca pasó un mes sin escribir. No solo de política vive el hombre, pensé, por eso escribí alguna vez de fútbol.
Y por fútbol hubo mundial, y por el mundial hubo álbum, y gracias al álbum pude invertir por primera vez parte del sueldo en la caja de las laminitas, salí del mercado de los que las intercambian. Por voluntad, o sin ella, no salió una sola repetida. Hablando de mercados también salí del mercado laboral, me hice adulto y formé una sociedad cuasi heredada. Puedo decir que es mi oficina, eso fue en tiempos difíciles, sí, vendrán mejores, también.
Mejor también está mi mamá, que me dió 4 sustos en el año, todos tienen que ver con un cáncer de seno que ya es pasado pretérito. Hablando de pretéritos, este año aprendí a escribir más y mejor. Aprendí de tiempos verbales, tal vez por eso pulí la ira con la que escribía y empecé a ser menos pasional al escribir. Me gané el honor de que me publicaran en un periódico godo algunas pendejadas que escribí. También tuve el honor de hablar de fútbol, lo que más me gusta en la vida, en una revista especializada en el tema. Esa vez me entrevistó una celebridad del mundo del twitter. Nunca lo conocí, pero no me dieron nervios hablarle por teléfono.
Hablando de escritos, empecé a escribir la letra de una canción, aunque no me se más de dos notas. Conservo retazos y pedacitos esparcidos en un bloc de notas. El día que encuentre mi orientación musical la termino de componer, mientras tanto escribo memoriales. Fue gracias a un memorial que gané mi primer proceso judicial oficialmente. Pasé la prueba cuando me dí cuenta lo dificil que es ejercer la profesión cuando se defiende a un familiar, pocas veces me he sentido orgulloso de mi, ese día brinqué feliz, me miré al espejo y me piqué el ojo, después me sentí ridículo. Hoy me río de eso.
Me reí casi todas las tardes, al menos una vez durante todo este año, tomé por costumbre oir la luciernaga, muy seguramente por los chistes que después fusilé en cada paseo al que fui este año. Salvo el viaje a new york al que fui mitad solo, mitad acompañado, no conté uno solo. Tal vez tuve mucho tiempo libre, por eso pensé, por eso arreglé el corazón que tuve roto a comienzos de año.
Fue en ese viaje a New York cuando descubrí la melodía nostálgica de The XX, supe que se podía fumar en una discoteca clandestina al pie de un bidón de gas, me reencontré con una vieja amiga que me acercó a otra vieja amiga, que hoy escribe, no veo mucho, pero cumplí con verla. Hice otra amiga, publicista, igual que la última, que me entiende muchas cosas, cosas que ni yo entiendo, ella sí.
No entendí lo de las elecciones, sobre todo después de la prometedora "ola verde" Todo ese rollo movió la masa gris que forma mis opiniones...me equivoqué con mis votos, con mis predicciones pero afortunadamente fue así, vaticiné cosas peores para el actual presidente, hoy me ha sabido tapar la boca. En lo que no me equivoqué fue en la polla del mundial, por muy poco la gano pero por muy poco quedé por fuera de las premiaciones, al cabo no gané.
Si le gané a Telmex cuando me retiré, ese día entendí que es más fácil afiliarse que desafiliarse; entendí que es más fácil cuando se gana que cuando se pierde, que es más fácil hacia abajo que hacia arriba. Como en el fútbol, cuando volví a nacer. Eso sentí cuando volví a pisar con unos guayos una cancha en césped después de la operación de la rodilla, de la que no me volví a quejar.
Tampoco me puedo quejar del cine que ví este año. "Inception" y "El Secreto de sus Ojos" se ganan los premios que entrego yo. Hablando de cine, este año me atreví, incluso, a desafiar a un crítico de cine, el nunca lo supo, pero yo sí, por eso gané. También gané 17 partidos seguidos de fútbol, ellos, los del otro equipo creen que son menos pero yo los supe contar uno por uno, no lo iba a olvidar, tampoco iba a exagerar...no hago trampa.
Si hacen trampa las máquinas en las que con una pinza uno intenta agarrar a un muñeco de peluche. En Villa de Leyva logré vencerlas, saqué no uno, sino ¡tres muñecos! hay testigos, fotos y un video que me sirven de prueba para quien no me crea.
Hablando de creer, no creí que un amigo, el primero de todos, se casaba...pues se casó. Tampoco pensé que su despedida de soltero en Cartagena, fuera a ser superada por otra fiesta fiesta. El fín de semana del matrimonio la superó con creces. Y con creces volvió a ser superada ese fin de semana en que volví a ir a Medellín, sin ningún motivo. Únicamente fui a perseguir la fiesta, tan bien pasé que hoy me persigue a mí.
Y pensar que todo empezó con el corazón roto...