lunes, 20 de diciembre de 2010

Capítulo XXII - "2010 en borrador"

El primer día de este año se me rompió el corazón...solo hasta mayo lo supe volver a arreglar. Estoy tratando de recordar cosas que pasaron en el 2010. Como dice una canción: nada se pierde, todo se transforma:

Lo primero que recuerdo es que alguna vez este país se aquejó por el verano, tan lejano como suena. Como todo lo que ocurre acá, hubo sol en exceso...por eso me acordé del concierto de Damien Rice al que solo fuimos otras 80 personas y yo. Ese día cayó un aguacero insoportable. Él justificó la lluvia cuando dijo que en Barichara hacía meses que no llovía, yo agradecí por el palo de agua.

Hoy no lo soporto, me deprime el mal tiempo que hace. No me deprimí cuando llovió durante el concierto de Aerosmith. Claro que no podía creer que no tocaran "Hole in my soul". Tampoco podía creer que no haya sido capaz de darme la pela y pagar la boleta de coldplay, que si fue capaz de venir, y yo no fui capaz de ir verlos. Por eso les escribí un capítulo en este blog a modo de mención de honor.

De hecho, este año me dio por abrir un blog. Escribí 23 veces, intenté escribir cada 8 días, después me dí cuenta que la inspiración alcanzó para cada 15, pero nunca pasó un mes sin escribir. No solo de política vive el hombre, pensé, por eso escribí alguna vez de fútbol.

Y por fútbol hubo mundial, y por el mundial hubo álbum, y gracias al álbum pude invertir por primera vez parte del sueldo en la caja de las laminitas, salí del mercado de los que las intercambian. Por voluntad, o sin ella, no salió una sola repetida. Hablando de mercados también salí del mercado laboral, me hice adulto y formé una sociedad cuasi heredada. Puedo decir que es mi oficina, eso fue en tiempos difíciles, sí, vendrán mejores, también.

Mejor también está mi mamá, que me dió 4 sustos en el año, todos tienen que ver con un cáncer de seno que ya es pasado pretérito. Hablando de pretéritos, este año aprendí a escribir más y mejor. Aprendí de tiempos verbales, tal vez por eso pulí la ira con la que escribía y empecé a ser menos pasional al escribir. Me gané el honor de que me publicaran en un periódico godo algunas pendejadas que escribí. También tuve el honor de hablar de fútbol, lo que más me gusta en la vida, en una revista especializada en el tema. Esa vez me entrevistó una celebridad del mundo del twitter. Nunca lo conocí, pero no me dieron nervios hablarle por teléfono.

Hablando de escritos, empecé a escribir la letra de una canción, aunque no me se más de dos notas. Conservo retazos y pedacitos esparcidos en un bloc de notas. El día que encuentre mi orientación musical la termino de componer, mientras tanto escribo memoriales. Fue gracias a un memorial que gané mi primer proceso judicial oficialmente. Pasé la prueba cuando me dí cuenta lo dificil que es ejercer la profesión cuando se defiende a un familiar, pocas veces me he sentido orgulloso de mi, ese día brinqué feliz, me miré al espejo y me piqué el ojo, después me sentí ridículo. Hoy me río de eso.

Me reí casi todas las tardes, al menos una vez durante todo este año, tomé por costumbre oir la luciernaga, muy seguramente por los chistes que después fusilé en cada paseo al que fui este año. Salvo el viaje a new york al que fui mitad solo, mitad acompañado, no conté uno solo. Tal vez tuve mucho tiempo libre, por eso pensé, por eso arreglé el corazón que tuve roto a comienzos de año.

Fue en ese viaje a New York cuando descubrí la melodía nostálgica de The XX, supe que se podía fumar en una discoteca clandestina al pie de un bidón de gas, me reencontré con una vieja amiga que me acercó a otra vieja amiga, que hoy escribe, no veo mucho, pero cumplí con verla. Hice otra amiga, publicista, igual que la última, que me entiende muchas cosas, cosas que ni yo entiendo, ella sí.

No entendí lo de las elecciones, sobre todo después de la prometedora "ola verde" Todo ese rollo movió la masa gris que forma mis opiniones...me equivoqué con mis votos, con mis predicciones pero afortunadamente fue así, vaticiné cosas peores para el actual presidente, hoy me ha sabido tapar la boca. En lo que no me equivoqué fue en la polla del mundial, por muy poco la gano pero por muy poco quedé por fuera de las premiaciones, al cabo no gané.

Si le gané a Telmex cuando me retiré, ese día entendí que es más fácil afiliarse que desafiliarse; entendí que es más fácil cuando se gana que cuando se pierde, que es más fácil hacia abajo que hacia arriba. Como en el fútbol, cuando volví a nacer. Eso sentí cuando volví a pisar con unos guayos una cancha en césped después de la operación de la rodilla, de la que no me volví a quejar.

Tampoco me puedo quejar del cine que ví este año. "Inception" y "El Secreto de sus Ojos" se ganan los premios que entrego yo. Hablando de cine, este año me atreví, incluso, a desafiar a un crítico de cine, el nunca lo supo, pero yo sí, por eso gané. También gané 17 partidos seguidos de fútbol, ellos, los del otro equipo creen que son menos pero yo los supe contar uno por uno, no lo iba a olvidar, tampoco iba a exagerar...no hago trampa.

Si hacen trampa las máquinas en las que con una pinza uno intenta agarrar a un muñeco de peluche. En Villa de Leyva logré vencerlas, saqué no uno, sino ¡tres muñecos! hay testigos, fotos y un video que me sirven de prueba para quien no me crea.

Hablando de creer, no creí que un amigo, el primero de todos, se casaba...pues se casó. Tampoco pensé que su despedida de soltero en Cartagena, fuera a ser superada por otra fiesta fiesta. El fín de semana del matrimonio la superó con creces. Y con creces volvió a ser superada ese fin de semana en que volví a ir a Medellín, sin ningún motivo. Únicamente fui a perseguir la fiesta, tan bien pasé que hoy me persigue a mí.

Y pensar que todo empezó con el corazón roto...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Capítulo XXI - "¿Qué están donando?"

A principios de la semana, W Radio publicó en su portal de Internet y a través de sus micrófonos una depurada lista de los congresistas que habían hecho donaciones en dinero a favor de los damnificados por el invierno en el país. El listado señala el monto de la donación y el nombre del congresista que lo hizo. Naturalmente, resaltan el Representante Álvaro Ashton que donó 11 millones de pesos y Roy Barreras, quien inicialmente donó $100.000. Se dice que posteriormente aportó $900.000 más.

Me genera indignación la falsa modestia de quien hace donaciones millonarias dejando su nombre claramente visible, lo cual es peligrosamente demagogo, si no es en últimas una inversión a largo plazo buscando la reelección del próximo periodo -ya imagino el slogan de campaña- Me produce indignación que Roy Barreras se haya dejado presionar por los cuestionamientos que se hicieron al monto de su donación y agregara $900.000 adicionales para estar a la altura de la tendencia hipócrita de donar, hacerse notar e invertir en el próximo cuatrienio. Pero me indigna más que los medios informativos hagan de un gesto de probidad una noticia -con editorial y análisis a bordo- y se juzgue quien dona y quien no, a pesar de la intimidad a la que tienen derecho las personas. Incluso las que figuran públicamente.


La calamidad invernal no es una cuestión de autoridad moral en la que sólo quien ha aportado tiene derecho a opinar. Más allá de las suficientes tragedias que ha causado el invierno ahora se nos volvió un problema retórico juzgar quien ha aportado y quien no, y además, se crucifica al que no ha a aportado lo suficiente al ojo subjetivo de algún periodista al que $100.000 le pareció poco.

Cuando me pregunté ¿Que había hecho yo por las víctimas del invierno? perdí la autoridad moral para seguir apretando los dientes y mentando las madres de nuestros representantes. Aún si llegare a tenerla, ¿Qué objeto tiene exponer ante la opinión pública a los congresistas que no donaron de su salario ningún centavo como si fueran los causantes de la tragedia? No donar es un derecho, también lo es permanecer en la absoluta anonimia si se hace o no. Todo hace parte de la intimidad que ya no se respeta.

¿Y si alguien hiciera una investigación que averiguara cuánto han donado los panelistas de la cadena radial que salió a escandalizar a los oyentes por el monto de las donaciones de los congresistas? Y si alguien hurgara la intimidad los periodistas y le cuestionamos ¿Por qué le paga a dos empleadas para que cuide a sus hijos en Andrés Carne de Res y ni siquiera las invita a almorzar? Debería estar haciendo donaciones por los damnificados, en vez de salir con comportamientos esclavistas de otros siglos.

Este medio, a propósito de la campaña que lidera en favor de los soldados heridos de guerra, informó que Colpatria se había unido junto a Bancolombia, al aporte de donaciones para ese fin. ¿Por qué no denunciaron con la misma vehemencia que el Grupo Aval no ha donado una sola moneda a su campaña a pesar de sus millonarias ganancias? Se trata de medir a quien desprestigian: Roy Barreras Vs. Sarmiento Angulo.

Lástma la volatilidad de ese 'cuarto poder' que se baja los pantalones cada vez que el signo peso aparece. Al final, a lo más lejos de la escala de valores, aparece un 'insignificante' deber de informar veraz e imparcialmente. Esa es la encrucijada: Sin duda la chiva sobre las donaciones de Roy Barreras fue espléndida y captó la atención de la audiencia, pero incluso Roy Barreras merece respeto a su intimidad; también lo merecen los implicados de las 'chuzadas del DAS' con Marta, Bernardo, Mario y todos a bordo.
Es la única forma de acabar este vicioso ciclo de nunca acabar.

Quien creyera que en últimas, este problema de revelación de información íntima de las personas se reduce a ser...'Leal'

lunes, 13 de diciembre de 2010

Capítulo XX - "El 'diseño de avanzada' tiene reversa

Mi buen amigo Rodrigo Salazar, me invitó a escribir una columna abierta sobre carros. Ésto, en desarrollo de un proyecto para su Universidad en el que él desarrollaría una revista especializada en el tema llamada "Íconos". Siempre me gustó la idea de escribir sobre carros. No tanto por mi conocimiento prolijo sobre el tema, sino por compartir una pasión simple que me roba tiempo. Ante el interrogante ¿sobre qué escribir? decidí manifestar públicamente lo poco que me gusta la marca Renault. Despertará ampollas seguro,;es el carro amado por los colombianos. De hecho más de un desprevenido creerá que es marca colombiana. Yo por lo pronto, les presento lo que escribí.

A Rodrigo, Gracias por la invitación fue un experimento bien interesante después de venir escribiendo tanta bobada sobre política.


Renault ha sido, por excelencia, el ícono del automóvil en Colombia desde que tengo memoria. No hace falta nombrar el mítico R4 como el carro con el que soñaron generaciones enteras, eso es un hecho notorio y no requiere prueba.

Desde entonces la marca Renault ha invadido nuestras calles con sus modelos, a pesar de aquellas profundas crisis de antaño causadas por algunos prototipos defectuosos como el 21 “Etoile”, lleno de fallas en la correa de repartición, o las consabidas fallas eléctricas del Renault “Nevada”. Total, la inmortalidad no le pertenece a los humanos y Renault a pesar de algunos fiascos, ha consolidado una imagen corporativa positiva, una clientela absolutamente fiel, y más importante aún, lo que se conoce en el vanguardista mundo de los administradores de empresas: tiene un real posicionamiento de marca.

Todo lo anterior es y ha sido cierto, pero aún así, el éxito de Renault como fabricante de vehículos ha conservado un asterisco enorme, que hasta la fecha nadie ha querido salir a resaltar enérgicamente, y yo naturalmente, me aprovecho de este espacio para hacerlo: los vehículos Renault son realmente feos. Antes lo eran y hoy lo son más que nunca.

El señor Patrick Le Quément estuvo como diseñador en jefe de Renault durante 22 años. A su portafolio de invenciones se le adjudican adefesios monumentales como el “Twingo”, aquel carro de farolas oji-caídas que daba la impresión de tener el gesto de quien ha fumado opio oyendo Bob Marley; carro insignia de la generación nacida en los 80s. El que más se repetía en los parqueaderos de nuestras universidades. Al señor Le Quément también se le deben adjudicar otros monstruos polivalentes y exitosos como el “Espace II” que no aterrizó en América Latina, pero que al cabo se consolidó como un verdadero monovolumen lleno de novedades y servicios magníficos para escribir una nueva tendencia en los vehículos familiares. Ideal para la familia de Herman Monster.

En últimas monsieur Le Quément ha sido el gestor de un amplio número de feos prácticos. A él se le atribuyen también otros prototipos espantosos como el “Vel Satis”, una especie de coche fúnebre de uso particular, o el “Avantime”, una cápsula espacial disfrazada de carro más apropiado para la época de los Supersónicos que para la nuestra.

La buena noticia –por cierto, un poco nostálgica– es que el señor Le Quément tendrá un merecido descanso y ha entrado en la nómina de pensionados a sus 64 años. Junto con su nueva vida irán al baúl de los recuerdos los reconocimientos merecidos y mis abucheos por haber creado horrores y esperpentos bastante funcionales. La mala –para sus intereses, no para los míos– es que en su reemplazo fue nombrado Laurens Van der Acker, un joven holandés, cuyo ‘pase’ pertenecía a la Mazda y ahora será el encargado de continuar o cambiar el legado del señor Le Quément.

La novedad es que Le Quément debe estar revolcándose entre las sábanas en estos mismos instantes, pues la herencia que le dejó a Van der Acker ha sido renovada a través de nuevos diseños, menos pretenciosos, menos futuristas y más prácticos. Renault ha intentado virar hacia un linaje más cauteloso con sus formas y sus figuras y lo ha venido haciendo paulatinamente: primero en Europa, Asia y África, luego lo hará en nuestras nobles tierras.

Por lo pronto, la orden mayor en Renault ha sido cambiar el timón del diseño “de avanzada”, que venía en franca reversa y agotar el stock, entre otros, del Rumano –eso ya dice mucho– Dacia, ese hueso exitoso recién adquirido, que está detrás de otros horripilantes modelos como el “Logan”. Con estos frentes, Renault pretende completar la purga interna de carros andantes, muy bien equipados, pero especialmente mamarrachudos.

Solo queda esperar a que aterricen en el continente los nuevos, modestos, sobrios, y gustosos modelos que reinventó Van der Acker, ese tipo valiente que se atrevió a retocar adalides como el Clio y el Twingo, que hoy son dignos de admirar por su diseño, además de sus prestaciones.

Mientras tanto yo espero echar para atrás un refrán que se me ocurrió cuando discutía estos asuntos con un amigo: “el primer carro de nuestros papás fue un Renault…ese sería el último carro que yo me compraría”

lunes, 6 de diciembre de 2010

Capítulo XIX - "País de 1/3 de mundo"

La Corte Constitucional colombiana dio una cátedra de cómo dar un paso al primer mundo en materia judicial. No es una receta mágica, pero cuando se publicó la sentencia T-629 de 2010 en la que tuteló los derechos de la prostituta que fue 'despedida' del bar en que prestaba sus servicios sexuales por su novedosa condición de embarazada, pensé que esta era una transición a ese primer mundo al que a veces vamos y volvemos con nuestro comportamiento y el de nuestras instituciones. Ires y venires de un país que definí como de 1/3 de mundo.

Nuestra justicia pasó de calificar como delito la famosa nalgada que le dio un tipo en bicicleta a una mujer de cola prominente (tercer mundo), a proteger los derechos laborales de las prostitutas y a asumir la responsabilidad que implica pronunciarse sobre la actividad en términos de legalidad (IVA, seguridad social, primas de éxito y bonificaciones, etc.) A pesar del rubor del procurador y la moral victoriana de un país que consume servicios sexuales en potencia, incluso de burras, la Corte Constitucional fue valiente al enviar este mensaje a la sociedad. Parecen vestigios de un cambio.

El mensaje reconoce que la prostitución podrá ser indigna y poco edificante, pero en un país que se jacta de tener el prólogo de la Constitución más lírico y hermoso de las constituciones modernas, debe reconocerse la pluralidad y la libertad de empresa. Ganarse la plata con total libertad, incluso vendiendo sexo es válido, tal como venden sexo las vallas publicitarias de algunas fábricas de licores, que estampan un par de tetas escondidas en una camiseta mojada o como lo hacen en aquel comercial radial en el que un recien desempleado le cuenta de su nuevo estado a su esposa, se le mete a la ducha y empiezan a hacer sonidos guturales concluyendo que lo realmente importante es tener una vida sexualmente activa. Me pregunto, ¿Dónde está en esos casos el estigma social?

Tener sexo en aquellos casos en que no hay de por medio un compromiso afectivo, no se sigue por objeto la reproducción y en donde sólo se procura la búsqueda de la satisfacción sensorial de un sujeto, a cambio de una retribución económica que recibe otro, fue reconocido como legítimo, y no solo eso, es digno de protección del derecho.

Pero no se escandalicen, ¿cual creen que vino a ser la finalidad que buscaban los hombres y mujeres desde hace 5 décadas, cuando salieron de fiesta viernes y sábados? detrás de las excepciones de sano esparcimiento, amor por el baile y el éxotico placer de embriagarce hasta que el ombligo se salga de su órbita, una importante mayoría sale porque quiere copular, follar, tirar, o aparearse como mamíferos irracionales. ¿Qué otra explicación tienen para que de buenas a primeras las rumbas se extendieran a jueves y miércoles? los días no alcanzan.

Desde otra persepectiva, la condena social que escandaliza estas relaciones sexuales en las que a cambio de la relación sexual un sujeto cancela dinero como contraprestación, debe tener en cuenta que gastarse medio salario mínimo en una noche que incluye whisky, comida, motel, condones, chicles para el buen aliento y demás, no es en sí una inversión, es la misma contraprestación: no en dinero, en especie.

Creo que esta es una sentencia educadora dirigida a ese puñado de monos incivilizados y de doble moral que a veces somos. La decisión reconoce que la prostitución es una actividad lícita, que no solo está sujeta a las leyes del mercado, también a las laborales, que nada la prohíbe, que algunas normas la regulan pero ninguna la reglamenta, que algunos delitos buscan proteger circunstancias ilegales en que muchas veces se desarrolla, pero que si la meretriz es despedida por que ha de parir a un bebé, esta es despedida y no hay quien la proteja y debe hacerse un alto de una vez por todas.

Pero volvamos al subdesarrollo después de deambular por el primer mundo: No entiendo el escazo cubrimiento mediático que se le dió a la divulgación de una sentencia que deberían analizar en cada colegio y universidad del país por su contenido, por la investigación en que está soportada, por el minucioso análisis de cada factor que rodea el fenómeno social de la prostitución. Mientras tanto, la noticia más leída que sugiere el portal de eltiempo.com para el día de hoy, es el paupérrimo debate sobre el casting del reality "Protagonistas de nuestra tele" . Como dijo una amiga: eso no debería ser siquiera una noticia. Del primer al tercer mundo, de nuevo, en cuestión de días...somos un país de 1/3 de mundo.


martes, 30 de noviembre de 2010

Capítulo XVIII - "Ser independiente no significa independencia"

Dos buenos y viejos amigos tienen en común entradas en su blog sobre la absurda vida del asalariado, de quien pide permisos y de quien los concede sólo cuando se le viene en gana. Son preciosas diatribas de la afanosa vida esclavizada por el salario. Les sugerí leer mi versión, desde la independencia, la relativa independencia que cominezo a vivir. Solo pido que no se tome como un escrito desesperanzador, solo creo que la humanidad no tiene cura, aún así procuro y creo estar más cerca de la felicidad de este rincón de la vida.

Los blogs de mis amigos acá:

http://leccionesdepataleta.wordpress.com/2010/11/29/72/#comment-123
http://in-version.blogspot.com/2009/03/oficiniando.html

El mío aquí:


Empieza el año a mediados de enero y termina a mediados de diciembre. Nadie llega de vacaciones colectivas, son simplemente vacaciones, no hay colectivos, ni ejecutivos, ni toda esta retahíla de palabrillas empresariales que se inventó el mismo creador de conceptos como el DOFA, la Misión, la Visión y estas tonterías que nunca cambiarán el mundo.

Todo transcurre en la misma normalidad de las horas desapacibles. Es febrero y es raro ver que la oficina esté copada al máximo aforo. Acá somos 3, a lo sumo 4. Los horarios no coinciden, cuando unos van, otro vuelve, cuando otros vuelven el uno va y vino. Los meses pasan y cuando ya es marzo se está pensando en cual buen destino visitar durante la semana santa.

Llega abril, no hubo mucho que hacer en Semana Santa, hay que volver a consignar plata para la papelería de la oficina que se ha agotado. Aún no llegan casos, y los que están vigentes y caminando se mueven afanosamente. Generan desgaste y trabajo, pero el cliente aún no ha pagado la cuota que le corresponde: -"Un tratamiento de conductos cuesta 10 millones, usted entenderá doctor"- Yo lo entiendo, pero usted no me entiende a mi. Paso saliva y abro el sobre donde viene el extracto de la tarjeta de crédito. La cuota llega más alta de lo que calculé.

Vamos en junio, ha habido gastos innecesarios, no hay primas ni bonificaciones, el cliente sigue con su tratamiento de conductos y yo corriendo con su caso. Honestamente el semestre ha sido malo. No habrá vacaciones en junio, y si habrá que seguir trabajando, preparando audiencias y recursos. Mamá cumple y mi suegra también, mi hermano llega a su primer aniversario de casado, me propongo ofrecerle una "tregua de no regalo" que se hará valedera el día en que yo me case y dure el primer año bajo el vínculo sagrado del matrimonio. Él accede, pero a mi suegra y a mi mamá no las puedo transar con nada. La tarjeta de crédito volverá a pasar entre la ranura magnética.

Julio 5, es hora de consignar pensiones y cesantías, me sigo preguntando cuándo se darán cuenta de que reporto sobre el mínimo pero no se en verdad ni cuánto gano, ni cuánto devengo, ni cómo devengo, ni siquiera se qué devengo y hasta cuando lo haré. Solo vuelvo a consignar sobre la base de un mínimo y paso de agache un mes más. Mañana veremos, mañana veremos...

Llega un caso nuevo, dios es grande, la plata vuelve a dibujar una sonrisa en las caras largas de esta oficina que parecía de paredes gigantes y deshabitada. Ahora todos coinciden en sus horarios, se reúnen y departen, hacen planes de cómo partir los nuevos honorarios, en qué invertirlos y cómo disfrutarlos. Agosto es nuestro mes favorito.

Odioso y largo septiembre, no hay que lidiar con ningún amigo secreto, somos 3, a lo sumo 4, no hay secretos tampoco amigos, somos socios independientes dueños de nada, dueños de nuestro propio tiempo eterno. Disminuye la carga laboral, se agotan los casos y ha disminuido el trajín del año. También disminuyen los extras, aumentan los costos. La plata que llegó hay que depositarla en otra cuenta, calcular los gastos mensuales, sabrá dios cuánto gasto al mes en promedio, y dividirlos en el número de meses aproximado que tomará recibir otro caso, sabrá dios cuándo pase eso.

Ha sido un mes largo, empieza octubre y en los corredores del edificio se ven las calabazas y las brujas gritando pero acá nada cambia, las mismas puertas en madera y el mismo olor a café en las mañanas. Sería un poco infantil y otro poco corporativo disfrazar el recinto donde vienen los clientes a preguntar cada vez que se les ocurre alguna idea brillante, a consultar sus posibilidades, a proponer ideas con las que uno difiere.

Noviembre. La misma rutina, pensiones y salud los días 5, los servicios de la oficina entre el 10 y el 15, pagarle a la secretaria y recaudar de los otros socios (somos 4 o 3) su correspondiente cuota, pagar la administración no despues de los días 20 para no perder el descuento por pronto pago. Lo único que no es rutina son los fondos y la plata parece que llegara y saliera espantada por donde vino.

Mañana comienza diciembre y no hay plata para hacer planes, solo alcanza para los regalos, depronto tiempo si queda libre, tiempo que sobra y que podría invertir en algo, pero los ahorros son para eso, para el día a día. Hubo gastos desmesurados y no puedo repetir el mismo chiste. ¿Cuáles? yo qué se. Solo se que los hubo, no llevo cuenta de nada. No habrá fiesta de fin de año, intercambiaremos libros antes de la navidad y nos daremos un abrazo, nos veremos en Enero..a mediados de enero empieza el próximo año, nadie llega de vacaciones colectivas, simplemente son vacaciones.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Serie de cuentos cortos - "Romper el hielo"

La lectura injustamente ha carecido de música y fondo. Yo me tomé la licencia para poner un velo musical de paisaje que facilitaría la exploración de los sentimientos mientras se lee. Recomiendo oir estas dos canciones, durante la lectura:

Bebe - "Tu silencio"
Prince - "Purple rain"
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Quedaba un puñado de viajeros en la estación de trenes de Zaragoza. El pavimento ya olía a primavera y era un buen momento para pasar el fin de semana en Madrid, sabrán lo que es Madrid durante la primavera y no me lo perdería este año por nada del mundo.

Un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza. Al frente mío yacía la más delicada figura que haya visto alguna vez. Era una mujer sutil, parecía pintada por un pincel de cerdas finas, milimétricas. Un periódico le tapaba la cara por completo pero lo poco que se asomaba por fuera del diario abierto me dejó la mirada clavada ahí, atornillada, esperando para verle.

Un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza. La impaciencia me estrangulaba cada vez que pasaba la página y su cara detrás de la página de clasificados seguía sin aparecer. Finalmente bajó el diario para concentrarse en algún artículo. Al agachar la mirada apenas pude verle un poco más claro. Era aún más hermosa de lo que me pude imaginar.

Un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza. Entre ellos, ésta mujer, sin duda varios años más que yo, empacada en un traje seductor. Su cara en absoluta armonía, con los rasgos bien marcados, afilados, y sus pestañas eran enormes. Persianas de los ojos profundos y oscuros.

Un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza cuando la gallardía me retó a seguir mirándola, y así lo hice mientras esperaba a que mi tren partiera. Tenía tiempo de sobra, incluso para ir ante el ministerio de cualquier iglesia y casarme con ella para siempre y en nombre de cualquier Dios.

Finalmente ella desatendió el maldito diario. Un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza cuando finalmente alzó la mirada y se fijó en mi. Al cabo, no había mucho más que mirar al rededor, la estación estaba casi vacía.

Su mirada era arrogante. Tan arrogante era, que se quedó mirándome desafiante cuando supo que yo la miraba con tanta atención. No sonreía, solo me miraba y me digería en un duelo de ¡qué se yo! Apenas pude salir del impacto agaché mi cabeza, no pude seguir contemplando la cara más misteriosa que aún 20 años después de esa primavera del 91 haya podido ver. Solo un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza.

Recuperé el aliento y la volví a adorar, ya era hora que supiera que no era un hombre cualquiera. Me dispuse a contener la mirada hasta que ella cediera, no sería yo el derrotado, así que la miré de nuevo y me concentré en sus ojos. Ella seguía haciendo lo mismo, únicamente desfijó la vista para poner el diario en un puesto vacío y volvió a mirarme. Seguro lo hizo para tomar un nuevo impulso. Casi nadie quedaba en la estación de trenes, solo un puñado de viajeros y esto podía tomarnos horas y días enteros.

Juro que podía sentir cómo me sudaban las manos, ya estaba dispuesto a dar el salto final, me iba a parar para hablarle cualquier tontería. No me importaba ya a dónde viajase ella, allá iría yo. Iba a pararme dispuesto a besarla, el plan estaba firmado por mi cabeza y mi cuerpo, solo faltaba ponerlo en marcha. Total, solo un puñado de viajeros quedaban en la estación de trenes de Zaragoza. Nos seguíamos mirando...

El parlante pegó un grito, rompió el silencio y llamó a abordar a los pasajeros con destino a Barcelona. Lo ignoré, yo iba a Madrid y ella iría conmigo o yo con ella, daba lo mismo. Me paré, ella se paró, me acerqué, ella se acercó. Quedaba un puñado de personas en la estación de trenes de Zaragoza, yo abrí la boca cuando la tenía justo en frente para decirle algo, cuando ella me interrumpió:

-"De lo que te perdiste chaval..."-

Suspiró y subió al tren que iba a Barcelona. Yo permanecí petrificado un rato más...Solo quedaba un puñado de viajeros en la estación de trenes de Zaragoza.

martes, 9 de noviembre de 2010

Capítulo XVII - "Abogado...no leguleyo"

Cuando recibí el diploma de abogado cerré los ojos y me ví, antes que todo, como un abogado con un futuro promisorio, con un ímpetu más grande que el suspiro de fe con el que salí a hacer las cosas, lleno de ilusiones, armado de principios y franqueza, comprometido a cambiar al mundo. El paso del tiempo, al cabo, termina por apretar su cuña y se lleva todos esos bonitos anhelos al inodoro, luego descarga.

Los abogados, parece que estamos hechos de la misma extraña materia gris, a pesar de la enorme biodiversidad reptil que nos rodea. Hablamos y escribimos llenos de adornos, cada intervención es un viaje sin regreso al purgatorio, cada palabra tiene a su lado un séquito de adjetivos que la acompañan. Para su comprensión: somos creadores del arte de no hacernos entender.

Esa descripción es la estampa de aquél que se conoce en las calles como el 'leguleyo'. Es otro ser abominable, viste corbatas color bocadillo y vestidos color oliva, operador del derecho, hace todo lo posible por confundir a pesar de que su único objeto es argumentar para hacer clara una postura. Al contrario, en medio del galimatías* (ya ven por qué lo digo) de sus argumentos, simula hacerse entender y no lo consigue. Solo lo entienden sus colegas enrazados, hijos de la misma rareza lingüística que a todos despista...La mayoría de las veces los entiendo, y cuando lo hago me compadezco. Llevo su ADN.

Desde aquel momento en que recibí el título, hasta hoy que tengo la posibilidad real de representar los intereses de quien generalmente no entiende las oscuras artes del derecho, han cambiado mis anhelos. Gracias al contagiaoso pesimismo propio de la profesión, mis ilusiones tienen menor dimensión: hoy en día aspiro a cosas más modestas pero más edificantes. Eso es seguro. Hoy quiero ser un abogado distinto, que escriba y hable corto, que sea claro, que no aderece inutilmente las palabras. Prefiero pasar por insulso y desaliñado que por meticuloso, palabrero y enredador.

Y con el tiempo, he visto que estos sobrios anhelos en verdad representan un cambio significante. Si los abogados dejaran las artimañas de aprovecharse del monopolio de las leyes y comenzaran a hacerse entender, seguro las sentencias, los memoriales y las audiencias no necesitarían intérpretes. Las declaraciones de los políticos serían comprendidas por los ciudadanos, y cuando la respuesta es desconocida, probablemente ese leguleyo diría: "no lo se"

Para cambiar el mundo se necesita sumar granos de arena, para la desesperanza se necesitan ideas simples, para ejercer el derecho se necesita contenido y no esta falsa elocuencia que me aturde. Este es un buen momento para que las generaciones de abogados que vienen, erradiquen del repertorio estas espantosas costumbres que tienen los abogados de hoy.

Ya mismo comenzó mi cambio, termino esta entrada con una última precisión: La próxima vez que me pregunten por mi profesión aclararé: Abogado...no leguleyo.

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*m. coloq. Lenguaje oscuro por la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas.

martes, 26 de octubre de 2010

Capítulo XVI - "Estupidez y Burocracia"

Incluso la evolución de la humanidad tenía límites. Debieron haberme advertido.

Un recorrido evolutivo que empezó hace millones cuando el platirrino mutó a homosapiens, asumió posición bípeda, manipuló objetos, prensó con el pulgar...se ha detenido hoy, cortesía de la más grande de las invenciones del ser humano, ese ser humano que alguna vez se escondió de los extintos dinosaurios y hoy juega a ser Dios para reinventarlos.

Cada expresión susceptible de un calificativo, tiene un equivalente en el lado contrario, un opuesto. Incluso la materia conoce de la antimateria: se anulan. El hombre tiene un equivalente en el otro bando, que no sabría cómo llamarlo, antihombre está bien para mí. Antihombre es ese ser repugnante uniformado, autómata, preso de los procedimientos que ejecuta vez tras vez, una y otra, hasta que se ampollan las yemas de sus dedos de tanto presionar el teclado, una vez más, sistemático, hasta que se convierte en una manifestación de la materia útil que no piensa, que sí ejecuta. Usa un uniforme y su piel lastimada por las arrugas y las ojeras apenas ve la luz del sol que entra por el rincón del vestíbulo. Si acaso diferencia entre la luz del sol y las varas de neón que iluminan su pantalla.

Antihombre y burócrata son sinónimos, en mi mundo, en el mundo en el que me tocó vivir, lo son. Burócrata es todo aquel que renunció a pensar a cambio de ejecutar un procedimiento de forma repetitiva. Sus manos apuñalan el teclado con gran destreza, pero no piensa: solo ejecuta. Claro, recibe como debida contraprestación, un salario de mierda que le alcanza para endeudarse, una identificación para aprovechar una caja de compensación de mierda, la afiliación a un seguro de salud, más mierda aún y una tiquetera con 30 vales para recibir un almuerzo diario, que no cocina la abuela o la tía de alguien. La ha de cocinar otra mujer presa de este sistema cíclico y parasitario de nunca acabar.

La burocracia es la expresión técnica y sofisticada que representa la estupidez humana, o lo que llamé hace unos párrafos: la detención de la evolución. Paul Tabori lo llamó "La estupidez del papeleo" o "la pérdida de la inteligencia, la atrofia de la mente y un estado crónico de estupidez" Y según he visto, ese estado de imbecilidad absoluta hecha un procedimiento, un diagrama de flujo, un conducto regular, no escapa a latitudes y longitudes: es, hermanos míos, hecho por el hombre para el hombre, donde quiera que esté.

La ejecuta un tarado maquinista, despreciable, ávido de cualquier capacidad de dirección y de distorsión del ciclo y se esparce como un virus que infecta al usuario, que sale frustrado, después de horas esperando turno con los tímpanos al borde del estallido después de oir la chicharra que llama a los dichosos que serán atendidos por un autómata pasmarote y alelado, para que al cabo de su diligencia haya perdido su tiempo y sepa que nada de esto ha servido.

Copia autenticada del RUT, registro civil de matrimonio, 3 copias y una de ellas plastificadas, 4 fotos 3x4 fondo azul, con las orejas visibles, sin usar aretes, las patillas no deben ser pobladas, sin gafas, sin cerrar los ojos, no importa la intensidad del flash, 3 resmas de papel Kimberly, un paquete de 3 rollos de papel higiénico así la única presentación sea en múltiplos de dos, certificado de existencia y representación de la sociedad, recibo de consignación del pago de los derechos para reconocimiento de la pensión de invalidez adelantada por el propio inválido en persona, certificado auténtico de pensión de jubilación adelantada por el mismo pensionado que deberá hacer una fila que comienza a 4 cuadras de la oficina y que conforman otro centenar de pobres e infelices hombres, cuya sumatoria de edades alcanza para cubrir el pasivo pensional de este país que se desbarata a pedazos entre tanta corrupción concentrada en los mismos asnos mamacallos de siempre.

La burocracia, el antihombre, el burócrata, son todos conceptos que materializan el fin de nuestros días, el detenimiento de la evolución del ser humano, el año 2012, el Y2K, la muerte del pulpo Paul, qué se yo. ¿Señora, qué más quiere que le diga?

Admiro a la señora Patricia que explotó en sus entrañas y mando a comer cantidades industriales de mierda al servidor sin autoridad, pero al fin y al cabo carnetizado y representante de la compañía de televisión por cable, ícono y propiedad del hombre más rico del planeta tierra. El bienestar que sintió cuando colgó el teléfono no debió hacerse esperar. Eso sí, tenga usted la absoluta seguridad de que al día siguiente de tremendo puteadón la señal no había sido reconectada.

De cada guerra mundial que ha dejado la humanidad al borde del colapso, han emergido más y más burócratas y más y más imbéciles automatizados, como usted y como yo. Paul Tabori insiste en que "ellos engordan con la escasez y prosperan en los momentos de crisis. La paz jamás puede ofrecerles tantas oportunidades de ejercer sus pequeñas tiranías, utilizando el papeleo para regimentar al individuo y amargando la vida de sus semejantes. Ninguna guerra fue ganada por funcionarios; varias estuvieron a punto de ser perdidas por ellos"

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Esta columna, subida en tono, es la única forma apta que encontré para desahogar la frustración que me da ver al ser que más quiero en la tierra, esperando sin esperanza una autorización de la EPS para que le practiquen un procedimiento. No se desilusionen, no es que no se la dieran. Después de meses de espera, le dieron la autorización... equivocada.

lunes, 11 de octubre de 2010

Capítulo XV - "Rock en coma"

El Rock -n- Roll es el género que por exelencia vincula los términos "música" y "concierto". Fue éste genero quien se encargó de desarrollar toda una industria al rededor de las presentaciones en vivo, lo cual permitió ir más allá de los toques en bares underground del Reino Unido. El Rock dispuso un brazo armado alimentado por los ingresos que representaba la venta de long plays para que algo más de 80 personas quedaran satisfechas. Naturalmente, este número rebosaba el aforo de los pubs donde tocaban esas bandas emergentes de los años 60. A finales de los 70's ya se hablaban de miles y miles de espectadores y así aumentó progresivamente.

Hace algo así como 2 años, el escenario del entretenimiento en Colombia comenzó a vivir lo que hace 30 venían viviendo los países desarrollados en materia de música. Pasamos de las esporádicas presentaciones de una que otra gran banda, a una sana sobresaturación de tradicionales, vigentes y futuros grupos, en múltiples géneros. Se ha logrado dar gusto a una fila de paladares que reclamaban el último acto en la cadena alimenticia de la música: Ver en vivo, y poder palpar al oído a los ídolos del Rock.

Tal ha sido el boom desmesurado, que el mismo día, dos bandas 'top' se presentarán en esta ciudad que está harta de recibir a Vicente Fernández anualmente. En el telón estarán los Smashing Pumpkins, que se sacudieron del reinante grunge de los 90's para crear un rock artesanal de explosiones estridentes y repentinos sonidos melancólicos, y Hot Chip, una estructurada banda de música dance con influencia de rock británico, que ciertamente pone a bailar a cualquiera, pero con mucho más picante que el que deja ese lánguido electro-pop pegajoso impulsado por las disqueras. Receta desalmada pero exitosa, repetible una y otra vez.

Una amiga me preguntó a cual iría yo. Ante el dilema y después de pensarlo varias veces, decidí decirle que no iría a ver a los pumpkins...aunque soy defensor del Rock ante cualquier confrontación de géneros muscales. Lo cierto es que estos han caído en un naufragio musical. Hace rato que cayeron. No solo no se volvió a saber de ellos. Intentando oir lo más reciente, solo se perciben síntomas del rock de antaño del "Mellon Collie and the Infinite Sadness", la voz sin igual del calvo Corgan sigue, pero la banda está en coma inducido, ya no es lo mismo.

Y es que los Pumpkins representan el estado actual de buena parte del rock que llega gateando a nuestro país. Hoy, ante la melancolía de no volver a retomar el camino de los éxitos radiales a punta de singles contundentes, a muchas bandas no les queda de otra, sino conquistar mercados nunca conquistados en épocas cuando el éxito rebosaba. Para reinventar la inspiración o para llenar sus bolsillos, no es justo que América sea la tierra fértil que nunca conquistaron cuando debieron conquistarla.

Qué otro motivo podría justificar la terrible coincidencia de que hoy, en los últimos dos años, hayan desembarcado o han de desembarcar a estas humildes y nobles tierras, bandas de rock de cementerio como Stone Temple Pilots, R.E.M., Limp Bizkit, The Cramberries, The Offspring, Korn y ahora Smashing Pumpkins, por decir algunas. Nadie les arrebatará un pasado glorioso, pero nadie les niega un presente incierto, ni que decir de augurios para el futuro. Por eso es que estas bandas solo aparecen cuando iTunes desempolva en 'aleatorio', una vieja y buena canción de su autoría, o cuando suenan en programas geriátricos de Clásicos del Rock en algunas emisoras especializadas.

Buena parte de estos grupos que han venido o que vendrán (calma, no hago generalizaciones injustas) tienen algo en común: su cuarto de hora ya pasó. Yo no puedo dejar de sentirme como segundo plato, como destino para tomar un segundo aire, siento que ya desafinaron, ya no serán lo mismo. Tal vez por eso mismo no fui a ver la exhibición Sampras-Agassi. Me hubiera gustado verlos en su mejor momento, como verdaderos tenistas y no hoy, cuando son la cara visible de una marca de carros. El Rock and Roll al fin y al cabo, más que un género de música es un estado de ánimo.

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Esta entrada hace parte de una terapia personal de desahogo en la que
asumo mea culpa por no haber ido a ver a Coldplay en Bogotá en un
momento en que su madurez musical ha llegado al tope.
Solo espero poder desquitarme en algún momento.
Con ver Arcade Fire o Stereophonics la balanza
creo que quedaría equilibrada.


jueves, 30 de septiembre de 2010

Capítulo XIV - "Radio y buenos modales"

En el último programa radial "Cinema W", Mario Alcalá, conductor del programa, entrevistó a Rubén Mendoza, director de la película "La sociedad del semáforo" buscando una aparente discusión e intercambio de opiniones sobre la más reciente obra del invitado. Lejos de una amigable controversia, Alcalá terminó enseñando su escarapela de periodista de W Radio y confrontó altanero y con grosería los pormenores de la película. Los oyentes terminaron atónitos y las críticas no se hicieron esperar.

Si bien el objetivo de esta columna no es cuestionar los pergaminos que reúne el señor Alcalá para reprochar la patanería que mostró a lo largo de la 'entrevista', lo cierto es que el programa que conduce no es precisamente un referente en materia de cine, y su nombre tampoco encarna verdaderas autoridades de la crítica especializada como ocurre por ejemplo con Mauricio Laurens -a quien respetuosamente le hicimos comentarios en "De críticas, broncas y caldos, en este espacio-

La ordinaria forma en que el señor Alcalá entrevistó a Rubén Mendoza, en el fondo descubre un problema crónico que viene cocinándose en los medios radiales colombianos. Parecería que en los programas de opinión como en el que trabaja Alcalá, se gesta una nueva escuela de periodismo que confunde la confrontación del entrevistado con fines investigativos, con un arrinconamiento en vivo, en el que el 'invitado' no tiene derecho a réplica y que cada vez que quiere infirmar algo, es bruscamente interrumpido.

La audiencia espera que estos medios informen, investiguen y pongan al descubierto ciertas evidencias que han pasado por alto las autoridades, en aquellos casos de investigación periodística y generen opinión a conciencia en casos menos trascendentales. Pero lo anterior no exime al periodista del respeto y las buenas maneras con el entrevistado, bien sea el gestor de una política de gobierno corrupta disfrazada en subsidios agrónomos para los pobres, bien sea el director de cine de una película abucheada, bien sea Carlos Calero, bien sea Ingrid Betancourt y su libro.

No podría ser otro el desenlace, si finalmente quienes están detrás del micrófono, son jóvenes autócratas, acomplejados, sin trayectoria, abrumados por la popularidad y el poder que concentran los medios de comunicación con credibilidad, que a diferencia de los poderes públicos, no están sometidos a contrapesos ni controles efectivos. Según parece su única regulación yace en el raiting.

De ahí que los oyentes deberíamos cuestionarnos más el contenido de estos programas, que parecen cantar verdades absolutas, lapidando al 'invitado' ante la exposición al público sin que haya igualdad de armas. Es bueno mencionar que no todas las confrontaciones de la investigación periodística han sido exitosas o tienen buen recaudo. Recordemos muchos inocentes que también han sido descabezados, sin derecho a la réplica o al silencio. Los medios de comunicación también persiguen provechos particulares y son sociedades con ánimo de lucro, sujetas al vaivén de los intereses, políticos, económicos y sociales. O ¿quien niega que los juicios paralelos que aquí se adelantan no han justificando alguna vez un provecho individual que desvía el fin de informar veraz e imparcialmente?

Prácticas como ésta de adelantar juicios paralelos en los medios y el oficio de las oficinas de cobro al servicio del narcotráfico o el paramilitarismo, a pesar de las infinitas diferencias, cargan una peligrosa herencia común: son formas de hacer justicia por propia cuenta y como siempre pasa, el método termina pecando por cuenta de los excesos.



miércoles, 22 de septiembre de 2010

Capítulo XIII - "Premio Nobel de Reggaeton"

Juan Esteban Aristizabal, también conocido como 'Juanes' convenció el pasado 21 de septiembre de 2010 a gran mayoría de los habitantes de la comuna 13 de Medellín a asistir a un denominado 'concierto por la paz'. El propósito era, a través de la música, generar un espacio de tolerancia, respeto y paz con el fin de que crear espacios de dialogo y convivencia entre sectores rivales que han desatado una guerra absurda, las últimas semanas.

Aunque nadie cuestiona la voluntad de Juanes por aportar soluciones al conflicto, creo que vale la pena cuestionar estas campañas y tomarlas con beneficio de inventario. No por que sea un viejo ácido y desconfiado, ni porque me crea capaz de desafiar los buenos oficios del hombre más bacán del mundo, sino por que lograr la paz en una sociedad tan poco cohesionada, requiere de un proceso bastante más complejo que poner a los habitantes de la comuna a bailar rock y reggaeton en medio de un concierto.

Un ejemplo: La paz entre los gobiernos de Colombia y Venezuela, ha venido dando muestras de mejoría -porque todo hay que decirlo- pero con el perdón de Juanes y sus fervorosos adherentes, el concierto de la frontera no fue la receta mágica de paz que puso en estado de acercamiento las insolubles posturas de los gobernantes. Se requirió tiempo, mediación, lobby, diplomacia y ceder en algunos puntos precisos.

De la misma forma, este último auspicioso acto liderado por Juanes para aportar al conflicto de las comunas en Medellín, tuvo un innecesario despliegue y cubrimiento mediático y es que justamente el problema es ese. Los medios no pueden seguir magnificando estos eventos, sacrificando la realidad que hoy, después del concierto, sigue rigiendo.

Los buenos oficios del artista para aportar a algo tan complejo como la paz y la armonía de una sociedad desbaratada, significa el comienzo del rompecabezas, mas no significa haber puesto la última ficha. Los medios y la sociedad deberían evitar caer en episodios de euforia desmedida afirmando que llegó la paz a la comuna 13 al son de rock y reggaeton. Menos aún, si en cada cable de noticias en el que aparecían imágenes del concierto por la paz, el público estaba en tremendo pogo*

Por un lado, conociendo los problemas que le trae a la sociedad colombiana sobredimensionar y magnificar detalles menores (reinados de belleza, hinchas que se hacen matar por el color de una camiseta, etc.) y por otro, sabiendo de antemano la indolencia con la que realmente asumimos hechos y situaciones inaceptables en cualquier sociedad ('falsos positivos', 'chuzadas', AIS) espero generar en el lector y en el consumidor de medios de información una opinión crítica, para que no proyecte en un sujeto que quiere aportar a la cohesión social desde las posibilidades que su medio ofrece, un Ghandi que no es.

Ruego a los medios para que no santifiquen los buenos oficios de estos personajes, me basta con que informen "veraz e imparcialmente" como afirman hacerlo. También espero que tipos como este, no actúen con falsa modestia aspirando al Nóbel de Paz, tema que ha llegado al absurdo de tener por candidata a Ingrid Betancourt recién liberada y a Barack Obama recién elegido. Si le van a dar un Nóbel a alguien por el concierto de la paz, J-Balvín merece el premio Nobel de Reggaeton.

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*Según el diccionario latinoamericano, pogo significa "moverse de forma brutal, dando vueltas, empujando y dando golpes sin querer dañar a nadie, divirtiéndose al pie del escenario en conciertos cuyo género generalmente es Punk, Hardcore o Rock"

martes, 31 de agosto de 2010

Serie de cuentos cortos - "Antonia Partió"

NOTA POR EL AUTOR:

Este es el primero de una serie de cuentos cortos que irán amenizando de tanto en tanto el blog. Mientras se me ocurre cómo dividir columnas de opinión y el nuevo experimento, convivirán simultáneamente bajo un mismo hogar.

En adelante, la serie de cuentos cortos vendrá acompañada al comienzo del texto de un link que al copiarlo y pegarlo en el explorador de internet, conducirá al lector a la página www.grooveshark.com que reproducirá automáticamente una canción -o lista de canciones, según lo extenso del cuento- sugerida para la lectura del cuento

Estas canciones son sugeridas por el autor como una forma de amenizar la lectura, buscando en la música un apoyo; recurso que habitualmente es utilizado en otros medios de expresión artística como el cine, el teatro o la opera, pero que hasta nuestros días, ha estado ausente en la lectura.

La lectura injustamente ha carecido de música y fondo. Yo me tomé la licencia y la tecnología para poner un velo musical de paisaje que facilitaría la exploración de los sentimientos mientras se lee.

Solo me queda aclarar que la idea es mía, nunca antes he visto que alguien la haya reclamado como suya y solo espero poder patentarla pronto. Agradezco su lectura y sus comentarios en este espacio de expresión y comunicación de las ideas.
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http://listen.grooveshark.com/#/s/Cheers+Darling/2CjKOa

Antonia Franco partió.

Un puñado de personas que permanecían en la estación se voltearon al oir un grito profundo, sentimental, casi desgarrador.

-Chauu, chauuuu, adiossssss. Chaoooo adios, chao chao cuidate mucho, chaooo, nos vemos en otra vida, ¡¡qué se yo!! adiossssss. Me vas a hacer tanta falta. Tan tarde te vine a querer. Adiosss, chauuu-

Aguantó tanto como el miserable valor de la hombría se lo permitió. Pasaron unos segundos después de correr unos metros y al cabo, rompió en llanto mientras jadeaba por el cansacio.

..su despedida era lo más parecido a las escenas de antaño, en que el tren de vapor inciaba cancinamente su marcha. Antonia aguardaba tensa y calma en el vagón del tren, ya instalada, con la mirada perdida en el horizonte tal vez, o tal vez su mirada estaba enlodada, enfocando al tonto que perseguía con ínfulas de héroe a su heroína. Ya era demasiado tarde, ella partía en un viaje sin retorno, un tiquete para uno, una fiesta en monólogo. Él, desesperado corrió, corrió y corrió un poco más, siguió corriendo mientras el tren en su inevitable marcha se lo permitió. Cuando la plataforma culminara, la carrilera seguiría abriéndose paso pero ya no habría suficiente campo para que él pudiera adorar la lejana cara de quien reclamó como suya una última vez...y fue así que Antonia partió.

FIN

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Este cuento representa una historia de la vida real hecha metáfora. Lo escribí cuando supe que una amiga se casaba. Me conmovió la historia. ¿Qué sentirían todos aquellos hombres que en silencio la amaban? En algo se parecería un momento semejante.
No la dejarían de amar en todo caso.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Capítulo XII - "Reflexiones sobre la embriaguez"

El abogado Fernando Abello pasó de vivir en un pseudo-anonimato a un pseudo-linchamiento mediático cuando tomó la decisión de conducir en estado de embriaguez el pasado viernes 20 de Agosto de 2010 y causar con ello un accidente en el que una persona murió y otras 4 resultaron heridas, una de ellas de consideración, que para este momento se debate entre la vida y la muerte.

A causa del tremendo estupor con que el país ha recibido la noticia, me parece importante llamar a la calma para reflexionar, antes de recaer en la volatilidad de la opinión eufórica, que como el viento y la vida: viene y se va. Me gustaría hacer una reflexión hacia tres intervinientes en este episodio: el victimario, los medios de comunicación y la sociedad.

El victimario: Nadie se atreve a negar, ni siquiera el mismo señor Abello, la irresponsabilidad que significa conducir embriagado. Con seguridad, el reproche debe transpasar las fronteras de una simple recusación moral y ética. La responsabilidad penal y civil del Sr. Abello está por decretarse con un final trágico, pues no solo arrebató la vida de una persona, seguro resultaron alterados los proyectos de vida de los afectados y de sus familiares y con ello, la sanción, independientemente de las proporciones en que se decrete, debe buscar ante todo la reparación de las víctimas, castigar el comportamiento mediante la retribución y busca resocializar al individuo, cosa que no deja de estar en un formato hipotético.

Los medios de comunicación: El cubrimiento y el despliegue que le han dado algunos medios a esta noticia también se hace acreedor de crítica. Siento que cada cable que cubre la noticia prende una llama que alimenta el rencor social e introduce la semilla de un disvalor espantoso como la cizaña. Para redondear, y como toda una primicia, viene circulando una nota que dió el señor Abello a un conocido medio. Al oirla me cuestiono si se trata de periodismo imparcial y objetivo, o si estamos en los fértiles terrenos del morbo y el pernicioso amarillismo que tanto cala en nuestra sociedad que no deja de aclamar irracionalmente -como con el polémico 'muro de la infamia'- por tener expuestos a sus culpables y así, comer del muerto.

A la sociedad: El origen de las dos reflexiones anteriores debe comenzar por la sociedad que, por un lado, parece estar conforme consumiendo estos despreciables contenidos que los medios de comunicación producen y por el otro, paradójicamente incita y luego juzga, patrocina y después condena furiosa, comportamientos como los del señor Abello. Ya había escrito alguna vez sobre lo hipócrita que es esta sociedad que sufre de un paralelismo en el que sentencia al que se emborracha y causa un accidente, y al tiempo alaba y reconoce el mérito del que más bebe, el que más aguanta, el que más levanta.

No creo que nos corresponda ahora afilar los dedos índices para señalar al señor Abello, no por que no merezca crítica, sino porque me parece más prudente hacer memoria, dejar de lado el aspécto hipócrita característico y antes de salir a condenar rabiosos, recordar si uno mismo, un amigo cercano, un familiar, o algún conocido no se tomó unos tragos y salió a manejar impunemente librándose de todo mal y llegando entero a casa. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Para mi, la única diferencia entre lo que hizo Fernando Abello y lo que pasa con bastante frecuencia dentro de los círculos sociales en que nos desenvolvemos, fue el accidente en sí mismo. De resto las demás condiciones están dadas: alcohol, irresponsabilidad, manejo, temeridad, falta de previsión...etc.

Es momento de apagar las antorchas de la muchedumbre que protesta. Es momento de salir de ese estado de ficción en el que acusamos con clamor porque creemos que nada de esto nos puede pasar. Hay que dejar la ingenuidad y ser sensatos pues muchas veces hemos podido protagonizar un episodio parecido al del señor Abello. No es para escandalizarse, conozco a más de 10...y me incluyo entre ellos. ¿Usted no?

martes, 17 de agosto de 2010

Capítulo XI - "De críticas, broncas y caldos"

Mauricio Laurens, el crítico de cine del periódico EL TIEMPO, recientemente enfiló un arsenal de críticas contra la reciente película de Cristopher Nolan "Inception" o "El Origen" Yo me permito utilizar mi espacio libre de los aditivos, químicos y endulzantes artificiales de la prensa, para criticar la crítica. La diferencia es que éste humilde servidor de las palabras no tiene degree alguno, carece de títulos que acrediten calidades especiales sobre la materia, no tiene en su Curriculum ninguna publicación al respecto. Es decir, tengo la credibilidad propia de un soldado razo, de un especimen común, de un mero y simple espectador y además: tengo mi propio blog.

El señor Laurens afirma que "Detrás de una pretenciosa factura tecnológica típica del último Hollywood, y de primarias proyecciones del subconsciente, brota una maraña fantasiosa de imágenes al servicio de una trama muy parecida a cualquier de las películas de James Bond..." y agrega más adelante "El Londinense Christopher Nolan ha sido sobrevalorado por cuanto se apoya en tecnologías de punta para exponer sus divagaciones criminales de tonalidades psicoanalíticas no muy profundas. Desde sus comienzos, Nolan suele recurrir a toques demenciales mientras explota, no explora, ciertos fenómenos mentales. Para la ocasión se esperaba algo menos espectacular y más íntimo"

Yo discrepo, y discrepo considerablemente de casi todas las afirmaciones que el señor Laurens publicó en su columna de El Tiempo, y más que discrepar de las afirmaciones, discrepo del tonito petulante y engreído con que se refiere a los rasgos ya característicos del director de cine Christopher Nolan, de quien me considero su fiel seguidor, y recientemente, su anónimo abogado de oficio en estas tierras lejanas.

El señor Laurens debe saber que Nolan no tiene una fijación psicológica con las enfermedades mentales. En definitiva, el que en sus películas se refiera constantemente a trastornos mentales o desórdenes psicológicos (En Dark Night, esquizofrenia y síndrome de doble personalidad; en Batman Begins, fobia a los murciélagos, en Insomnia, desorden del sueño, en Memento, pérdida de la memoria a corto plazo) sintetiza y garantiza un rasgo común en sus producciones, que no es más que una garantía para el televidente del sello propio de Nolan, de un estilo personal, y de una receta que le ha dado éxito, demasiado éxito, más éxito del que ha tenido el mismo Laurens, más éxito del que he tenido yo.

El señor Laurens olvida que los más reconocidos directores y guionistas también presentan rasgos habituales y características frecuentes. ¿Acaso Woody Allen no reincide en el humor negro y la reciente afición por Penelope Cruz y Scarlet Johansson interpretando sus roles protagónicos?; O será que desconoce el hecho de que Quentin Tarantino siempre cumple con un papel terciario en sus películas, en las que generalmente aparecen escenas con balacera, sangre y violencia, de la mano, casi siempre, de Uma Thurman y Samuel L. Jackson. Tampoco creo que el señor Laurens no haya captado aún que Martin Scorsese viene usando música de los Rolling Stones, más precisamente 'Gimme Shelter' en sus películas y que la historia generalmente comienza narrando la niñez del protagonista.

No solo ocurre en el cine. La literatura, la pintura, el teatro...ningún creador y ningún intérprete es ajeno a estos rasgos comunes y casi evidentes. Borges, Saramago, Rothko, Degas, Picasso, Roy Litchestein, Benedetti, todos van y vuelven a los mismos recursos: bailarinas, manchas, cubos, puntos, punticos, ciegos, sordos, mudos. Laurens me hace suspirar y perder la paciencia. Lo que él tanto aborrece de Christopher Nolan, a mi me sorprende. Para darle más caldo a quien no quiere, me gustaría recordarle al señor crítico que no sólo los desórdenes mentales son estampa del director londinense. Acude continuamente a la figura del flashback y flashforward. Utiliza constantemente técnicas narrativas no lineales en los diálogos. Sus películas casi siempre terminan con un monólogo de contenido filosófico que ayuda a desenredar la trama creada. Sus protagonistas usualmente terminan siendo traicionados por quienes fueron sus mentores...la lista está inconclusa y a Nolan le queda por presentar un Batman versión 2012, y para el infortunio del crítico, con el Di Caprio de Scorsese haciendo el papel del Acertijo.

Cuando Mauricio Laurens afirma que Nolan recurre a toques demenciales explotados y no explorados, me da la impresión que él se sienta en una sala de cine esperando un tratado de patologías de la mente y no una historia que lo entretenga. Más bien, me da la impresión que Mauricio Laurens le carga bronca al bueno de Nolan, que me ha dejado pensando cada vez que veo una de sus películas, que me entretiene, que me hace sentir que ver sus películas valen el tarro de palomitas más caro de América por no hablar de la tarifa de los parqueaderos.

En definitiva, el señor Mauricio Laurens con su columna, su petulancia y su falta de profundidad, le da la razón a la popular ley de murphy del cine: "toda película que carga a cuestas una mala reseña de los críticos, hay que ir a verla"

jueves, 29 de julio de 2010

Capítulo X - "La Excepción y la cena"

PREÁMBULO

Por razones que desfilan entre la casualidad, la fortuna y la falta de vergüenza, terminé recibiendo una invitación irresistible de parte de Osaki, el más posicionado restaurante de comida oriental en Bogotá. La invitación consistía en que ellos, entre sus gentilezas, ponían a la disposición de este humilde servidor y su acompañante 5 vinos Aliwen y 5 ejemplares de degustación de su menú, con el aliciente de que Carlos Concha, enólogo invitado de la casa proveedora, en persona, pasaría comentando anécdotas y curiosidades sobre el servicio de bebidas, y los gestores de las viandas harían lo mismo sobre el maridaje. Yo me sentaba, engullía, preguntaba y durante dos horas y media toqué el cielo de la gastronomía con las manos. Ah! Por cierto, a cambio y como irónica contraprestación, yo escribiría en mi blog sobre la experiencia con toda libertad. No me quedan dudas, podría ser denunciado por cometer una estafa. Justo o no: heme aquí.

"OSAKI Y UNA CENA MARINADA CON VINOS ALIWEN"

En nada se parecía a las tradicionales y lánguidas catas de vinos en las que un sujeto sobrenatural dueño de un paladar digno del olimpo dicta cátedra a un improvisado séquito de personas compuesto por dos sectores: uno compuesto por los desapercibidos y los desaliñados; y por otro lado, el de los eruditos y los sofisticados que habitualmente asisten a esta especie de disertación.

No había altares ni atriles para el supremo, de hecho no había supremo alguno, el salón lo componían los retribuidos y otros pocos suertudos que como yo asistieron por cortesía. Todos al mismo nivel y en la misma cubierta de los benefactores que comían y departían con todos. No alcanzaba a ser un festín medieval...tal vez sí, tal vez si era una "Cena Maridada". Con toda gracia le ajusta el título, casi de un sastre.

El orden de los platos era lo único preestablecido, lo demás lo decidía el comensal. Así fueron llegando, uno a uno los platos, y los vinos en complicidad liberados de la botella fueron a parar a las espaciosas copas para que se impregnaran de oxigeno y así liberaran todos los sabores que anduvieron represados dentro de la barrica de fino roble. Uno a uno fueron asomando los temas entre las mesas, eufóricos unos, susurrados y en secreto otros, discreción y carcajada, el tiempo consumía la velada.

Lo cierto es que los sentidos fueron cuidadosamente estimulados. Al tacto y al gusto les bastó descubrir dos sensaciones opuestas: aquella rugosa concentrada en 3 piezas de sushi relleno de palmito sellado que era cabalgado por una mayonesa de tartar de atún, salmón y tilapia con aguacate. La otra percepción era líquida, nadaba entre un caldo tailandés que incitaba al picante pero al tiempo fusionada con el perfume y el aroma dulce con sabor a tamarindo, lima y nampla.

Los vinos que acompañaron las entradas menearon en un sabor de menor rivalidad y contradicción, para mi eran vinos blancos, si acaso frescos, pero no podría descifrarlo bien. Cuando abordé al enólogo, disparó: "...Banana, pera, mermelada" mientras él hablaba, ya podía identificar los sabores. Yo parecía tonto y curioso, él, rubio y crespo, era sabio y no presumía.

Luego los fuertes: Pad Thai de fideos acompañados con pollo y camarón, dulce y ácido al tiempo. Mis sentidos confundidos otra vez. Lomo en salsa de curry rojo, "ligeramente picante" decía el menú. Servido en una vasija para compartir, acompañado de arroz jazmín y una baguette pequeña. Esta vez, seguro se tomaron una licencia de más y mezclaron el tradicional sabor de Camboya con un ícono francés por excelencia.

Tantos sabores dominantes eran dignos de un vino con más cuerpo, esta vez un tinto de carácter, como el hijo varón de una familia numerosa. Esta vez si son mis palabras, alguna enseñanza en mi percepción dejó el señor Concha. Primero un Syrah bastante astringente y seco pero lo salpicaban sabores que recuerdan frutos maduros. Luego un Cabernet Merlot, más terso, caprichoso pero menos imponente, apenas acompaña y cede el protagonismo al lomo fino que se deja fraccionar por el tenedor.

Culminan las horas y para el final, Osaki echa mano de un clásico, un brownie pero aclaro, no cualquier brownie, no, un señor brownie, un brownie que merece el respeto que merecen los más ancianos. Lo rodea un borde crujiente y en las entrañas es cremoso, 'efervesce' dentro de la boca. El helado de vainilla que se derrite en su lomo apenas está adobado por una hoja de menta. No necesité de un vino, quien me acompañaba, al frente mío, era lo suficientemente dulce...


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Sólo me queda agradecer al gestor de esta invitación...Gracias!

miércoles, 21 de julio de 2010

Capítulo IX - "Mensaje subliminal"



(El autor recomienda al lector que, previa a la degustación de esta entrada, observe el video que antecede este mensaje para optimizar el provecho del escrito)

Mientras los colombianos recuerdan y celebran tiempos de independencia, me permito hacer una pausa para rebelarme en contra de los nuevos anuncios publicitarios en los cuales la DIAN afirma entre ironía y gracia que “…en la DIAN sabemos mucho de ti”. El fondo del mensaje asusta tanto como el método subliminal en el que es presentado.

La técnica ya estaba inventada en la Guatemala de Jacobo Arbenz donde una tenebrosa frase que se hacía oír por la radio preguntaba: ¿Sabe usted dónde están sus hijos ahora?, y se repitió en tiempos del estatuto de seguridad en el gobierno de Turbay Ayala. Entonces y ahora, el propósito es el mismo, asustar. El lema ha calado hasta el que en épocas aciagas se leía en zonas de dominio paramilitar: “Los niños buenos se acuestan temprano, los malos los acostamos nosotros”. El interrogante de la radio tuvo respuesta.

La campaña publicitaria de la DIAN tiene estampa de película de terror; claro que en este caso no hablamos del terror gráfico y explícito, sino del psicológico que ataca los pensamientos. Lo digo porque los anuncios dejan un sinsabor extraño. La primera vez que lo vi me reí tímidamente, después de pensarlo un poco me dieron escalofríos. Ahora mis pensamientos ordenan indignación.

Alfred Hitchcock, por ejemplo, fue más leal, nunca disfrazó sus producciones de terror y jugaba limpio. La audiencia siempre supo que los pájaros romperían la cabina de teléfono, que la sombra del cuchillo proyectado en la cortina de la ducha ya delataba el crimen, y al cabo, la aguda canción de fondo, ayudaba a preparar el golpe. En cambio, en estas piezas de la DIAN el mensaje de fondo viene empacado en un inofensivo de cuna, casi tierno; los protagonistas son jóvenes de buen semblante, el tono del narrador es conciliador, casi paternal. De repente, gancho izquierdo a la mandíbula y knock out técnico: "En la DIAN sabemos muchas cosas de ti..."

Este conjunto de comerciales que abanderan la nueva campaña publicitaria no solo son de mal gusto, la época de los anuncios subliminales en las canciones del Rock -n- Roll, por ejemplo, también pasó de moda. También pasó de moda el modelo de Estado policivo-intervencionista que enviaba mensajes de prevención atemorizando a los habitantes del territorio. Me gustaría que el "original" sujeto al que se le ocurrió la idea le diera la cara al país y contara en qué momento la DIAN dejó la onda 'hippie' en que pregonaba que la alegría estaba exenta de IVA, que la vida no era ganancia ocasional, que ser niño no generaba retención en la fuente...etc., y pasó a amedrentar a los contribuyentes, escondiéndose entre canciones de cuna y risas hipócritas.

Lo grave es que al igual que en épocas del graffiti paramilitar y las cuñas de radio reseñadas, éste mensaje implícito, subliminal y mal intencionado cumple su propósito: a la DIAN hay que temerle. Al fin y al cabo, Al Capone después de años encabezando la mafia sólo terminó preso por evasión de impuestos.

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ALEJANDRO MEJÍA ORTIZ

martes, 13 de julio de 2010

Capítulo VIII - "Enfermedades simbólicas"

Ingrid Betancourt volvió a hacerla...ahora recuerdo las palabras que me dijo alguien cuando se conoció la noticia de su liberación y empezó la frenética euforia que nos caracteriza : "Esa señora siempre ha estado loca", pues bien...volvió a hacerla.

El colombiano es una persona que según los abuelos no come cuento, pero más o menos desde el año 94 vengo dándome cuenta de que aunque esto es cierto, cuando la gente disfraza sus intenciones en frasecillas inocentes, caemos despatarrados. En 5 minutos hice un pequeño inventario: "Todo pasó a mis espaldas...", "Agro Ingreso Seguro es un programa confiable", "El Gobierno venezolano no refugia terroristas", y esta nueva perla: "Es una suma simbólica"

Ingrid Betancourt ahora se ha subido al tren de los malos hábitos poniendo como escudo y justificación de su solicitud de conciliación simbólica a los familiares de secuestrados y ex secuestrados, argumentando que lo que busca la inofensiva cuantía es sentar un precedente.

Lo que muchos no saben es que la conciliación previa, tal como lo hace Ingrid es el requisito previo para que cualquier ciudadano interponga una demanda contra el Estado, o sea que fallida o lograda, una vez se firme el acta de conciliación hay vía libre formal para interponer la demanda contra el Estado. Ya veremos que irá a decir cuando eso pase, quien sabe, si esta vez al ser entrevistada salga de fondo el Taj-Mahal, o las pirámides de Egipto.

A mi juicio, si ella buscara una reparación simbólica podría solicitar que se le pague como indemnización $4.000 Bolívares ($1000 pesos colombianos) o una obra de teatro en la que se personifique a Manuel Marulanda interpretado por Carlos Calero -o Pirry, que ahora sale en todo- pidiendo perdón públicamente. De hecho si quiere ser realmente reparada, debería pedir que el Estado actúe coercitivamente y la emancipen respecto de su señora madre, doña Yolanda, que siendo sensatos, debe ser la que está detrás de todo esto. Pero no, $15.500m son apenas simbólicos.

Si yo como ciudadano al que le suelen importar un pito estas cosas me siento indignado, no quiero pensar lo que deben sentir los familiares de los verdaderos héroes que han dejado literalmente las extremidades en los campos de guerra, luchando por los desconocidos, por las causas de una masa amorfa a la que llaman patria, abandonados en los improvisados puestos de comando, cargando 10 cartuchos de pistolas de agua 9mm, luchando contra mercenarios que les lanzan pipetas de gas a discreción..

A estos pocos héroes que han podido regresar a la libertad, les bastó con su condecoración, caminaron con el pecho inflado a través de un sendero de honor hecho por sus colegas, mientras eufóricamente aplaudían al verlos desfilar, mirándolos con un orgullo que empujaba las lágrimas por las mejillas: eso sí es simbólico. En cambio Ingrid, libre del cautiverio, echó a su marido, se hizo un tatuaje, se fue a vivir a Paris, y ahora habla más sollado. Ah y está pidiendo $15.500m simbólicos.

Al final de la entrevista que le hizo Darío Arizmendi, afirmó estar arrepentida. Yo creo que nunca calculó la dimensión de lo que pretendía, menos aún pudo imaginar la cascada de críticas y furor con que la ciudadanía tomó el chistecito simbólico. Su caso, como pocas veces ocurre, es un caso en el que Estado no tiene responsabilidad, su culpa directa está cantada y como nunca ocurre, hay prueba escrita de ello.

Mientras yo trato de entender su causa, solo me resta creer que simbólicamente sufre de una nueva enfermedad: bipolarismo esquizofrénico del mal de alzheimer grado III. Y me la juego: Ingrid no solo va a perder la demanda...ya perdió con el componente humano de este país. La gente.

lunes, 28 de junio de 2010

Capítulo VII - "La reinvención del gol"

Alguna vez, la primera vez que pisé un balón al mando de un entrenador uruguayo de rulos dorados que llegaba al entrenamiento en una moto oxidada, oí repetidamente una comitiva de frases alusivas al fútbol, que con el tiempo entendí que eran principios fundamentales que todo operador del fútbol debía no solo conocer, sino poner en práctica.

Después, cuando la promiscuidad del fútbol me llevó a comprender que el deporte se jugaba en todas las latitudes de la ciudad, del continente, y así progresivamente, entendí que lo que el profesor gritaba exaltado repitiéndolo de forma retumbante, repetitivo, como vuvuzela, era en verdad un principio pues ciertamente, en todo partido de fútbol que alguna vez jugué, alguien lo dijo, al menos una vez independientemente del idioma.

Lo anterior tiene respaldo del método científico pues tuve la fortuna de jugar fútbol no solo en Bogotá, también en San Andrés donde no jugué por una fractura de radio pero fui por primera vez parte del cuerpo técnico con 10 años de edad, en Orlando, Florida, en un partido donde de los 22 jugadores 3 eran colombianos y la única pelea a puño limpio del partido la protagonizaron un caleño y un costeño mientras yo veía la representación de nuestra patria con las ñatas ensangrentadas, en el Hyde Park de Londres, jugando un partido de fútbol improvisado al que me invitaron unos tipos ingleses que se batían la vida contra un equipo de gente de Pakistan a los que les olían las axilas como a líquido de batería.

Es decir, he podido probar el sabor del fútbol en distintos lugares y esos principios que nos inculcan como taladro son y serán los mismos:

"El balón NO PUEDE PICAAAR, QUÉ NO PIQUEEEE" -grita el central a su equipo cuando viene el saque de arco del contrario-
"mano y gol ES GOOOOL"
"AFUERAAAA, salgan todos del AREAAAA" -grita el arquero cuando la defensa despeja un ataque contrario-
"Ese gol no valeee, ESO ES GOL DE PALOMEROOO" -versión amateur del gol en offside-
"...nosotros tenemos ARQUERO MOVIBLEEE" -regla del futbol callejero en donde el arquero del equipo que tiene desventaja numérica puede salir de su área y jugar por donde se le venga en gana-
"...no me pregunte a mi, yo no soy el dueño del balón" -excusa que le daban a uno para no asumir responsabilidades cuando uno preguntaba si podía jugar-
"no puede jugar, estamos completos" -respuesta que le daba el dueño del balón, a pesar de que eran 7 contra 6-

Ahora bien, la defensa de Inglaterra parece que no entendió la mitad de esos principios cuando jugó contra Alemania el pasado domingo 27 de junio de 2010 en el estadio de Bloemfontein, y también parece que la terna arbitral de ese partido, encabezada por el señor Jorge Larrionda y especialmente el lineman Mauricio Espinosa, tiene una interpretación distinta del primer mandamiento del fútbol, de la ley dorada, del código de Hammurabi del balón. Sea invento de los chinos o de los aztecas, perfeccionado en el Reino Unido y hoy, en nuestros días: un gol es un maldito gol.

Las reglas de la International Board establecen que "Se habrá marcado un gol cuando el balón haya traspasado totalmente la línea de meta entre los postes y por debajo del travesaño, siempre que el equipo anotador no haya contravenido previamente las reglas de juego"

Larrionda y Espinosa tienen una versión más atinada a nuestros días: "Se habrá marcado un gol cuando el balón haya traspasado al menos 1 metro la línea de meta entre los postes y por debajo del travesaño, y adicionalmente sacuda con violencia la malla de tal forma que pueda ser visto por la línea visual del juez de línea y el juez central, a una distancia de al menos 100 metros de distancia, incluso en condiciones de nubosidad extrema o neblina intensa, y que sumado a lo anterior, el balón permanezca en el área de gol por al menos 10 segundos siendo necesario que el suceso pueda ser capturado por cámaras de precisión y de desplazamiento cuadro por cuadro" Esa es señoras y señores, la reinvención del gol.

...Yo de la señora reina de Inglaterra a los muy osados los declaro personas no gratas.


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Presento mis agradecimientos a Carlos Vanegas, su frase inspiró esta entrada.

jueves, 17 de junio de 2010

Capítulo VI - "Ojos críticos para victorias ciegas"

Nuestro país es dentro de todo, un país predecible. Es cierto, algunas veces pasan cosas inesperadas, como las declaraciones en 'inglésining' de la señorita Guainía en un reinado, pero muchas de las cosas que pasan no sorprenden a nadie. La elección de nuestro nuevo presidente no sorprende, y creo que en los próximos 4 años de gobierno (o sea 8) tampoco habrá mayor novedad.

Haciendo el esfuerzo para no marearme en el pesimismo, buscando objetividad, y dejando de lado el guayabo que me dio ver perder a Falla y que Chile no hiciera el segundo gol contra Suiza (mi polla decía 2-0) este es mi análisis sobre los años que vienen con Juan Manuel Santos.


Capítulo VI - Ojos críticos para victorias ciegas

Es un hecho que Santos será el nuevo presidente del país en medio de un par de contradicciones que no pueden engañarlo a él ni a quienes hacemos análisis. Es cierto, obtuvo la mayor votación histórica neta (por no decir bruta, después me acusan de mal perdedor), pero tiene a su cuesta la sombra de un margen de abstención del 55% que es bastante alto.

La relatividad de estas cifras empieza a tomar sentido si se observa las condiciones en las que Santos llega al poder, pues buena parte de su triunfo responde a los pactos que celebró con todos y todas. Tan es así que en la ceremonia de elección y coronación estaba Andres F. Arias con camiseta del partido de la U, el Dr. Vargas Lleras no estaba bravo sino que sonreía, Carlos Calero amenizó los premios y hasta sonó un vallenato de Jorge Celedón, bien narcisista por cierto, en honor a JMS, dizque "cachaco verraco" decía en un estribillo.

Lo cierto es que Santos llega al poder pero no tiene algo que si tenía Uribe: popularidad y aceptación del pueblo. Por eso la victoria tiene que verse con lupa, pues el actual presidente además del poder, tiene muchos arrimados con hambre y hay que darles de comer. Y como decía Yidis: "promesa es promesa"

Me parece que Santos, en las condiciones en que quedó en primera vuelta ganó con lo justo, distinto a lo que vieron otros. Para mí, ganó 1-0, con gol en el minuto 94, con un penalty y muchos dicen que fue injusto. -Hay que seguir investigando los formularios de pre-conteo de la primera vuelta, la pifia de las encuestas, el almuerzo de JMS con el presidente del sindicato de la Registraduría...en fin-

El nuevo presidente tiene que tener mucha audacia para gobernar cumpliendo con los pactos que pregona su 'unidad nacional', en medio del abstencionismo del 55%, y bajo el ojo crítico de aproximadamente 5 millones de votantes que en su respaldo a partidos como el polo, verde, Vargas Lleristas no Santistas, gritaron al cielo que no están de acuerdo con muchos de los métodos, objetivos, y principios que identifican al nuevo paladín.

Me quedo con lo que dijo Mockus, que confirma la oxigenación del pensamiento de muchos colombianos: ahora hay que hacer control político y ejercer una oposición madura y objetiva: aplaudir lo que está bien y criticar lo que esta mal. En todo caso, desde esta orilla de la derrota lo que no se puede hacer es lo que hacen los de servicio al cliente de Telmex: joder por joder.

El país es de todos y hay que remar para el mismo lado, hoy tenemos que ser parte de la solución y no del problema, "construir sobre lo construido". Esto me hace recordar una frase patriótica de un profesor que me dio derecho penal que decía: "Yo de Colombia no me voy, y si me tengo que ir, soy el que cierra la puerta y apaga la luz". Pues estoy a sus órdenes Mr. President.

jueves, 10 de junio de 2010

Capítulo V - "Un homenaje de vuelo bajo"


En la esquina azul, quien tendría hoy 67 años, prócer, persona de primera distinción, caudillo del entonces notable y distinguido Partido Liberal...Luis Carlos Galán!!
En la esquina roja, con más de 500 años de existencia, reino, imperio, ciudad mágica dueña del más precioso de los metales. El Dorado!!.

Se viene calando en los medios de comunicación una controversia irrelevante para muchos, trascendental para algunos otros. ¿Debe el aeropuerto de Bogotá conservar el nombre que ha tenido desde que se inauguró como el primer aeropuerto de Latinoamérica? o de la reconstrucción, ¿Debe aprovecharse la ocasión para darle santo ungüento y rebautizarlo con el nombre del adalid de los 80?

Las redes sociales dieron su aporte al debate, han opinado expertos sobre la inconveniencia de redenominar el aeropuerto debido a los cambios que implica para los softwares el nuevo nombre, las reinas del concurso nacional de belleza ya preparan sus respuestas por si el jurado les pregunta en la fase de las 5 finalistas, fue tema del día en la W, seguirá movien-do-se en la "Cosa Política", todos hablan, está en boca de todos y yo he sido descortés y no le he ofrecido una sola letra en mi blog: pues acá está mi opinión!

Para su sorpresa, mi veredicto es que ni "El Dorado" ni "Luis Carlos Galán". Se me hace agua la boca cuando cierro los ojos y pienso en esto: "...Señoras y señores hemos comenzado el descenso, favor abróchense sus cinturones, inclinen el espaldar de su silla...hemos aterrizado en el Aeropuerto Internacional Felipe Uriel Nule de la ciudad de Bogotá, ha sido un placer para la tripulación haberles servido en este vuelo..."

Denominar el Aeropuerto de Bogotá con el nombre de Felipe (por Andrés FELIPE Arias) Uriel (por Andrés URIEL Gallego) Nule (por el grupo NULE) es la oportunidad que la sociedad colombiana ha estado esperando para rendirle un homenaje de vuelo bajo a tres magnánimos íconos de la patria.

El nombre que propongo representa la unión insoluble, por un lado, del ex ministro de agricultura, quien con su gestión permitió que desde que el avión sobrevuela tierra colombiana, el pasajero vea con claridad los verdes y las praderas de nuestro país, vacías, radiantes, sin campesinos que las aren, adornadas eso sí, por los apellidos de recatada entonación internacional que las dominan, Lacouture, Vives, Dangond. Por otro lado, la del ministro de transporte, quien con su gestión gastó millones redecorando y readecuando la actual terminal del aeropuerto para después tener que demolerla, por no hablar del actual estado de la infraestructura vial del país. Y por último, y no menos importante, el austero grupo Nule, dueño de decenas de licitaciones detenidas, reasignadas, paralizadas, sobre todo, la de la construcción de la troncal de Transmilenio que conecta la ciudad que babea a cántaros esperando por un sistema de transporte digno con el Aeropuerto que a mi juicio, debería llevar su apellido.

Lástima que la tradición universal aeroportuaria solo permita dos nombres y un apellido. Se me quedan por fuera del tributo, el Alcalde Samuel Moreno y algunos otros apellidos que han desfilado por el IDU, poco eficiente desde hace varios años, quienes con su impecable gestión también se han hecho acreedores de una honorífica mención. Tal vez la historia los recompense y tengan desquite en un capítulo aparte, cuando reciban de acuerdo al método propuesto, la reinaguración de la terminal de transportes, o quien quita, el nuevo puerto fluvial del rio Bogotá, que rima con já já já