jueves, 16 de diciembre de 2010

Capítulo XXI - "¿Qué están donando?"

A principios de la semana, W Radio publicó en su portal de Internet y a través de sus micrófonos una depurada lista de los congresistas que habían hecho donaciones en dinero a favor de los damnificados por el invierno en el país. El listado señala el monto de la donación y el nombre del congresista que lo hizo. Naturalmente, resaltan el Representante Álvaro Ashton que donó 11 millones de pesos y Roy Barreras, quien inicialmente donó $100.000. Se dice que posteriormente aportó $900.000 más.

Me genera indignación la falsa modestia de quien hace donaciones millonarias dejando su nombre claramente visible, lo cual es peligrosamente demagogo, si no es en últimas una inversión a largo plazo buscando la reelección del próximo periodo -ya imagino el slogan de campaña- Me produce indignación que Roy Barreras se haya dejado presionar por los cuestionamientos que se hicieron al monto de su donación y agregara $900.000 adicionales para estar a la altura de la tendencia hipócrita de donar, hacerse notar e invertir en el próximo cuatrienio. Pero me indigna más que los medios informativos hagan de un gesto de probidad una noticia -con editorial y análisis a bordo- y se juzgue quien dona y quien no, a pesar de la intimidad a la que tienen derecho las personas. Incluso las que figuran públicamente.


La calamidad invernal no es una cuestión de autoridad moral en la que sólo quien ha aportado tiene derecho a opinar. Más allá de las suficientes tragedias que ha causado el invierno ahora se nos volvió un problema retórico juzgar quien ha aportado y quien no, y además, se crucifica al que no ha a aportado lo suficiente al ojo subjetivo de algún periodista al que $100.000 le pareció poco.

Cuando me pregunté ¿Que había hecho yo por las víctimas del invierno? perdí la autoridad moral para seguir apretando los dientes y mentando las madres de nuestros representantes. Aún si llegare a tenerla, ¿Qué objeto tiene exponer ante la opinión pública a los congresistas que no donaron de su salario ningún centavo como si fueran los causantes de la tragedia? No donar es un derecho, también lo es permanecer en la absoluta anonimia si se hace o no. Todo hace parte de la intimidad que ya no se respeta.

¿Y si alguien hiciera una investigación que averiguara cuánto han donado los panelistas de la cadena radial que salió a escandalizar a los oyentes por el monto de las donaciones de los congresistas? Y si alguien hurgara la intimidad los periodistas y le cuestionamos ¿Por qué le paga a dos empleadas para que cuide a sus hijos en Andrés Carne de Res y ni siquiera las invita a almorzar? Debería estar haciendo donaciones por los damnificados, en vez de salir con comportamientos esclavistas de otros siglos.

Este medio, a propósito de la campaña que lidera en favor de los soldados heridos de guerra, informó que Colpatria se había unido junto a Bancolombia, al aporte de donaciones para ese fin. ¿Por qué no denunciaron con la misma vehemencia que el Grupo Aval no ha donado una sola moneda a su campaña a pesar de sus millonarias ganancias? Se trata de medir a quien desprestigian: Roy Barreras Vs. Sarmiento Angulo.

Lástma la volatilidad de ese 'cuarto poder' que se baja los pantalones cada vez que el signo peso aparece. Al final, a lo más lejos de la escala de valores, aparece un 'insignificante' deber de informar veraz e imparcialmente. Esa es la encrucijada: Sin duda la chiva sobre las donaciones de Roy Barreras fue espléndida y captó la atención de la audiencia, pero incluso Roy Barreras merece respeto a su intimidad; también lo merecen los implicados de las 'chuzadas del DAS' con Marta, Bernardo, Mario y todos a bordo.
Es la única forma de acabar este vicioso ciclo de nunca acabar.

Quien creyera que en últimas, este problema de revelación de información íntima de las personas se reduce a ser...'Leal'

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