lunes, 6 de diciembre de 2010

Capítulo XIX - "País de 1/3 de mundo"

La Corte Constitucional colombiana dio una cátedra de cómo dar un paso al primer mundo en materia judicial. No es una receta mágica, pero cuando se publicó la sentencia T-629 de 2010 en la que tuteló los derechos de la prostituta que fue 'despedida' del bar en que prestaba sus servicios sexuales por su novedosa condición de embarazada, pensé que esta era una transición a ese primer mundo al que a veces vamos y volvemos con nuestro comportamiento y el de nuestras instituciones. Ires y venires de un país que definí como de 1/3 de mundo.

Nuestra justicia pasó de calificar como delito la famosa nalgada que le dio un tipo en bicicleta a una mujer de cola prominente (tercer mundo), a proteger los derechos laborales de las prostitutas y a asumir la responsabilidad que implica pronunciarse sobre la actividad en términos de legalidad (IVA, seguridad social, primas de éxito y bonificaciones, etc.) A pesar del rubor del procurador y la moral victoriana de un país que consume servicios sexuales en potencia, incluso de burras, la Corte Constitucional fue valiente al enviar este mensaje a la sociedad. Parecen vestigios de un cambio.

El mensaje reconoce que la prostitución podrá ser indigna y poco edificante, pero en un país que se jacta de tener el prólogo de la Constitución más lírico y hermoso de las constituciones modernas, debe reconocerse la pluralidad y la libertad de empresa. Ganarse la plata con total libertad, incluso vendiendo sexo es válido, tal como venden sexo las vallas publicitarias de algunas fábricas de licores, que estampan un par de tetas escondidas en una camiseta mojada o como lo hacen en aquel comercial radial en el que un recien desempleado le cuenta de su nuevo estado a su esposa, se le mete a la ducha y empiezan a hacer sonidos guturales concluyendo que lo realmente importante es tener una vida sexualmente activa. Me pregunto, ¿Dónde está en esos casos el estigma social?

Tener sexo en aquellos casos en que no hay de por medio un compromiso afectivo, no se sigue por objeto la reproducción y en donde sólo se procura la búsqueda de la satisfacción sensorial de un sujeto, a cambio de una retribución económica que recibe otro, fue reconocido como legítimo, y no solo eso, es digno de protección del derecho.

Pero no se escandalicen, ¿cual creen que vino a ser la finalidad que buscaban los hombres y mujeres desde hace 5 décadas, cuando salieron de fiesta viernes y sábados? detrás de las excepciones de sano esparcimiento, amor por el baile y el éxotico placer de embriagarce hasta que el ombligo se salga de su órbita, una importante mayoría sale porque quiere copular, follar, tirar, o aparearse como mamíferos irracionales. ¿Qué otra explicación tienen para que de buenas a primeras las rumbas se extendieran a jueves y miércoles? los días no alcanzan.

Desde otra persepectiva, la condena social que escandaliza estas relaciones sexuales en las que a cambio de la relación sexual un sujeto cancela dinero como contraprestación, debe tener en cuenta que gastarse medio salario mínimo en una noche que incluye whisky, comida, motel, condones, chicles para el buen aliento y demás, no es en sí una inversión, es la misma contraprestación: no en dinero, en especie.

Creo que esta es una sentencia educadora dirigida a ese puñado de monos incivilizados y de doble moral que a veces somos. La decisión reconoce que la prostitución es una actividad lícita, que no solo está sujeta a las leyes del mercado, también a las laborales, que nada la prohíbe, que algunas normas la regulan pero ninguna la reglamenta, que algunos delitos buscan proteger circunstancias ilegales en que muchas veces se desarrolla, pero que si la meretriz es despedida por que ha de parir a un bebé, esta es despedida y no hay quien la proteja y debe hacerse un alto de una vez por todas.

Pero volvamos al subdesarrollo después de deambular por el primer mundo: No entiendo el escazo cubrimiento mediático que se le dió a la divulgación de una sentencia que deberían analizar en cada colegio y universidad del país por su contenido, por la investigación en que está soportada, por el minucioso análisis de cada factor que rodea el fenómeno social de la prostitución. Mientras tanto, la noticia más leída que sugiere el portal de eltiempo.com para el día de hoy, es el paupérrimo debate sobre el casting del reality "Protagonistas de nuestra tele" . Como dijo una amiga: eso no debería ser siquiera una noticia. Del primer al tercer mundo, de nuevo, en cuestión de días...somos un país de 1/3 de mundo.


2 comentarios:

  1. Hago uso esporadico del servicio de prostitucion dentro del marco legal que cubre esta actividad (que sea mayor de edad...)y me complace saber que su actividad logra un paso mas hacia la legalidad y aceptacion social de este trabajo. El unico consejo que les doy a las prostitutas con las que estoy es que inviertan la plata bien para poder salir de esta actividad lo mas rapido posible.

    Creo que llegar a pensar en una guerra frontal contra la prostitucion de mayores de edad es una guerra perdida, como la de las drogas. La sociedad necesita catalizadores por donde fluyan sus necesidades y sus demencias. Que viva la corte!!!!

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  2. Doctor Mejía,

    Excelente argumentación, excelente escritura. El mejor de sus escritos, hasta ahora.

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