lunes, 11 de octubre de 2010

Capítulo XV - "Rock en coma"

El Rock -n- Roll es el género que por exelencia vincula los términos "música" y "concierto". Fue éste genero quien se encargó de desarrollar toda una industria al rededor de las presentaciones en vivo, lo cual permitió ir más allá de los toques en bares underground del Reino Unido. El Rock dispuso un brazo armado alimentado por los ingresos que representaba la venta de long plays para que algo más de 80 personas quedaran satisfechas. Naturalmente, este número rebosaba el aforo de los pubs donde tocaban esas bandas emergentes de los años 60. A finales de los 70's ya se hablaban de miles y miles de espectadores y así aumentó progresivamente.

Hace algo así como 2 años, el escenario del entretenimiento en Colombia comenzó a vivir lo que hace 30 venían viviendo los países desarrollados en materia de música. Pasamos de las esporádicas presentaciones de una que otra gran banda, a una sana sobresaturación de tradicionales, vigentes y futuros grupos, en múltiples géneros. Se ha logrado dar gusto a una fila de paladares que reclamaban el último acto en la cadena alimenticia de la música: Ver en vivo, y poder palpar al oído a los ídolos del Rock.

Tal ha sido el boom desmesurado, que el mismo día, dos bandas 'top' se presentarán en esta ciudad que está harta de recibir a Vicente Fernández anualmente. En el telón estarán los Smashing Pumpkins, que se sacudieron del reinante grunge de los 90's para crear un rock artesanal de explosiones estridentes y repentinos sonidos melancólicos, y Hot Chip, una estructurada banda de música dance con influencia de rock británico, que ciertamente pone a bailar a cualquiera, pero con mucho más picante que el que deja ese lánguido electro-pop pegajoso impulsado por las disqueras. Receta desalmada pero exitosa, repetible una y otra vez.

Una amiga me preguntó a cual iría yo. Ante el dilema y después de pensarlo varias veces, decidí decirle que no iría a ver a los pumpkins...aunque soy defensor del Rock ante cualquier confrontación de géneros muscales. Lo cierto es que estos han caído en un naufragio musical. Hace rato que cayeron. No solo no se volvió a saber de ellos. Intentando oir lo más reciente, solo se perciben síntomas del rock de antaño del "Mellon Collie and the Infinite Sadness", la voz sin igual del calvo Corgan sigue, pero la banda está en coma inducido, ya no es lo mismo.

Y es que los Pumpkins representan el estado actual de buena parte del rock que llega gateando a nuestro país. Hoy, ante la melancolía de no volver a retomar el camino de los éxitos radiales a punta de singles contundentes, a muchas bandas no les queda de otra, sino conquistar mercados nunca conquistados en épocas cuando el éxito rebosaba. Para reinventar la inspiración o para llenar sus bolsillos, no es justo que América sea la tierra fértil que nunca conquistaron cuando debieron conquistarla.

Qué otro motivo podría justificar la terrible coincidencia de que hoy, en los últimos dos años, hayan desembarcado o han de desembarcar a estas humildes y nobles tierras, bandas de rock de cementerio como Stone Temple Pilots, R.E.M., Limp Bizkit, The Cramberries, The Offspring, Korn y ahora Smashing Pumpkins, por decir algunas. Nadie les arrebatará un pasado glorioso, pero nadie les niega un presente incierto, ni que decir de augurios para el futuro. Por eso es que estas bandas solo aparecen cuando iTunes desempolva en 'aleatorio', una vieja y buena canción de su autoría, o cuando suenan en programas geriátricos de Clásicos del Rock en algunas emisoras especializadas.

Buena parte de estos grupos que han venido o que vendrán (calma, no hago generalizaciones injustas) tienen algo en común: su cuarto de hora ya pasó. Yo no puedo dejar de sentirme como segundo plato, como destino para tomar un segundo aire, siento que ya desafinaron, ya no serán lo mismo. Tal vez por eso mismo no fui a ver la exhibición Sampras-Agassi. Me hubiera gustado verlos en su mejor momento, como verdaderos tenistas y no hoy, cuando son la cara visible de una marca de carros. El Rock and Roll al fin y al cabo, más que un género de música es un estado de ánimo.

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Esta entrada hace parte de una terapia personal de desahogo en la que
asumo mea culpa por no haber ido a ver a Coldplay en Bogotá en un
momento en que su madurez musical ha llegado al tope.
Solo espero poder desquitarme en algún momento.
Con ver Arcade Fire o Stereophonics la balanza
creo que quedaría equilibrada.


4 comentarios:

  1. Nine inch nails cancelo el concierto, no estuvieron en Colombia. Siguen siendo una banda de primera escena en los Estados Unidos. El problema es que las bandas de su primer nivel para muchos son las del tercero.

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  2. Aunque Smashing Pumpkins merece el mayor respeto de una banda que marcó una época en la historia, como lo menciona sumercé de forma poco visceral y para desilusión de sus más grandes fans, (léase Julian "El Cholo" Gonzalez), Hot Chip es sin duda una banda que armará una fiesta inolvidable; por esto lo felicito en su decisión de invertir su dinero "a la fija" en un concierto que seguro será de puta madre.
    Por otro lado me alegra que las bandas "de antaño" se aprovechen de nuestro territorio "virgen de espectáCulo" y que los muchos aficionados, excluyéndome, que aún quieren ver a Limp Bizkit, por ejemplo, después de su clímax mediático sean la fuente de lucro de algunos promotores que a su vez se aprovechan de la situación paupérrima de las bandas mencionadas en su entrada de diario.
    De igual manera le podríamos "echar la culpa" a Radioacktiva, el planeta Rock! por no actualizar su playlist en... bueno desde que me acuerdo. Y por lo tanto no me extrañaría que la próxima banda que traigan sea Oasis, [sin ánimo de ofender a los fans], o depronto a Savage Garden, o a Marcy Playground, ya que está de moda el "Rock Inglés", creo.

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  3. Me parece una reflexión importante. El hecho que yo muchos de nosotros queramos ir a ver bandas de antaño con el fin de revivir el pasado no esconde que estas bandas están de salida y están buscando triunfos o como dice ud. llenarse los bolsillos con un público virgen. Esto me deja pensando (y gracias por es respuesta en su momento meja) no me gusta ser plato de segunda mesa... ni me interesaría oir ningunas de sus últimas canciones! así que me voy de fiesta con hot chip y dejo a Corgan y su banda en un oscuro pasado! lleno de excelentes canciones, que pertenecen a otro momento de la historia y a otro escenario completamente distinto.

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  4. Es una reseña muy bien escrita. Aunque me pareció una descortesía innecesaria la mención descalificadora del gran Vicente. Si Usted suspira por Cold Play, nosotros lamentamos que no hayan clonado aún a J.A.Jiménez. O que los corridos de la revolución mexicana hayan degenerado en los narcocorridos. Porque algo va de Rosita Alvirez a la Cruz de Mariguana (así con G). En todo caso, supongo que cuando el autor tenga una tusa (una pena de amor, no la hermana del tuso)y tenga que dar una serenata, a la fija que va a buscar un mariachi y no a unos imitadores de Air Supply o Abba o alguna de esas bandas melosas como K C an the Sunshine Band, para que pueda rogar en castellano: "por favor no me dejes" en lugar de gritar "Please don´t go".

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