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Para el momento en que estoy escribiendo esto, el partido entre Brasil y Paraguay de la Copa América 2011 me dio una vez más la razón. Maldito, mil veces maldito sea el fútbol.
Esta historia nos remite a una histórica comparación entre las invenciones atribuibles al pragmatismo de los Estados Unidos y la sicótica manía de los ingleses por crear las formas más complejas para todo, incluídos los palos de golf, el timón del interior de los carros a la derecha, el naipe con sus A's, K's, Q's picas (¿picas? ¿quién carajos ha visto las picas?). Por supuesto, mi amado fútbol hace parte de este análisis.
Temporada 2010-2011 de la NFL: Los Green Bay Packers venían jugando una temporada sólida en cada departamento. Al mando, un joven pero experimentado Quarterback, Aaron Rodgers, lleno de experiencia y un maletín de vivencias y aprendizaje al lado de Brett Favre. Durante toda la temporada fueron consistentes, apenas perdieron 6 partidos. En la postemporada jugaron a otro precio y no hubo un equipo que los superara, ni en yardas logradas ni en yardas permitidas: la esencia del fútbol americano. Justos campeones ante los Pittsburgh Steelers.
Temporada 2010-2011 de la NBA: Dallas Mavericks fue consolidando su equipo a lo largo de la temporada regular. Sin llegar con el mejor currículo, cuando se trató de los playoffs no tuvieron rival. No fueron los Lakers a quienes trituraron en cada partido que jugaron, no fue el Heat de Miami, con Bosch, James y Wade en las finales. Dirk Nowitzki dio cátedra de precisión en sus tiros bajo presión. Terry y Barea jugaron un Basketball memorable. Fueron justos campeones.
En la ATP, van corrido del año 7 meses y 17 días y hasta ahora Novak Djokovic ha sabido perder un solo partido, frente a Roger Federer en Semifinales de Roland Garros. De resto, nada ni nadie ha sabido detenerlo. Nada ni nadie ha jugado mejor tenis que él. Consistencia en sus golpes, movilidad de piernas, concentración máxima. Una máquina que golpea en los momentos cruciales que ha llevado su juego al máximo nivel. Actual No. 1 del mundo después de la hegemonía irrompible del tándem Federer-Nadal.
Y así...el mundo deportivo está lleno de ejemplos sobre como los campeones son: sí, y solo sí, los mejores.
El fútbol, estoy convencido, es el deporte más lindo del mundo. Pero reconozco que cuando lo afirmo con la euforia con que lo hago, represento a esa mujer cobarde, incapaz de sacudirse de su pareja. Ese que la maltrata, la confunde, la golpea, la humilla y cuando todo está a punto de irse para el carajo, ella, piadosa, vuelve y acepta a su consorte, lo perdona, lo consiente. El ciclo se repite sin misericordia.
¡Maldito deporte! es el único en el que mejor no tiene asegurado nada, ni siquiera ganar. El fútbol es un deporte lleno de metafísica y de intangibles de mierda que hacen que todo y nada sea predecible, que todo y nada sea posible de explicar. Por eso no importa nada que seas el mejor en lo que haces en el fútbol: juegas contra un equipo de obreros con orden y oficio que desbordan un tal concepto que llaman 'garra' y te trituran al minuto 93 del segundo tiempo.
En el partido de cuartos de final de la Copa América, Colombia pegó 3 tiros al palo, desperdició un penalty, arrasó en la posesión del balón. No fue su mejor partido, de hecho jugó mal en comparación con sus otras presentaciones, pero sin duda pasó por encima de Perú. Bastó un mal rechazo de Neco Martínez, Lobatón dispara fuera del área, y gol. Mis nervios hechos trizas, mis ilusiones rotas y mi fe en el fútbol quedó tan lejos como ese lugar geográfico que ocupa 'la mierda'. Reto al señor Lobatón, autor de esa delicia de gol, a que repita ese tiro en 10 ocasiones. Solo habría entrado ese día, a esa hora, en Córdoba y contra Colombia. ¡Maldito deporte!
Luego salieron los resultadistas, furibundos. Otros pidieron la renuncia del Director Técnico, nada es su culpa a mi juicio. La intolerancia se justifica cuando se derrama la primera gota. Los argumentos poco importan. Pareciera que la sola existencia de Bolillo Gómez emitiera una radiación de intolerancia en su contra. ¿Y si Falcao hubiera anotado el penalty...?
El fútbol es un deporte del que solo pueden opinar con propiedad quienes lo han practicado, y se han jugado algo, pequeño o grande pero algo. Ellos saben lo impredecible que es todo, los demás, llenarán las páginas infructuosos. No hay más análisis más allá del encogimiento de hombros, suele ser la mejor respuesta cuando se habla de fútbol.
Ha concluido el partido entre Chile y Venezuela. No bastó la eliminación de Brasil sin anotar un solo penalty. No bastó la eliminación de Colombia...A esta hora, Venezuela ganó 2-1. Chile, como consuelo, ha jugado realmente mejor. ¡Maldito deporte!
Para el momento en que estoy escribiendo esto, el partido entre Brasil y Paraguay de la Copa América 2011 me dio una vez más la razón. Maldito, mil veces maldito sea el fútbol.
Esta historia nos remite a una histórica comparación entre las invenciones atribuibles al pragmatismo de los Estados Unidos y la sicótica manía de los ingleses por crear las formas más complejas para todo, incluídos los palos de golf, el timón del interior de los carros a la derecha, el naipe con sus A's, K's, Q's picas (¿picas? ¿quién carajos ha visto las picas?). Por supuesto, mi amado fútbol hace parte de este análisis.
Temporada 2010-2011 de la NFL: Los Green Bay Packers venían jugando una temporada sólida en cada departamento. Al mando, un joven pero experimentado Quarterback, Aaron Rodgers, lleno de experiencia y un maletín de vivencias y aprendizaje al lado de Brett Favre. Durante toda la temporada fueron consistentes, apenas perdieron 6 partidos. En la postemporada jugaron a otro precio y no hubo un equipo que los superara, ni en yardas logradas ni en yardas permitidas: la esencia del fútbol americano. Justos campeones ante los Pittsburgh Steelers.
Temporada 2010-2011 de la NBA: Dallas Mavericks fue consolidando su equipo a lo largo de la temporada regular. Sin llegar con el mejor currículo, cuando se trató de los playoffs no tuvieron rival. No fueron los Lakers a quienes trituraron en cada partido que jugaron, no fue el Heat de Miami, con Bosch, James y Wade en las finales. Dirk Nowitzki dio cátedra de precisión en sus tiros bajo presión. Terry y Barea jugaron un Basketball memorable. Fueron justos campeones.
En la ATP, van corrido del año 7 meses y 17 días y hasta ahora Novak Djokovic ha sabido perder un solo partido, frente a Roger Federer en Semifinales de Roland Garros. De resto, nada ni nadie ha sabido detenerlo. Nada ni nadie ha jugado mejor tenis que él. Consistencia en sus golpes, movilidad de piernas, concentración máxima. Una máquina que golpea en los momentos cruciales que ha llevado su juego al máximo nivel. Actual No. 1 del mundo después de la hegemonía irrompible del tándem Federer-Nadal.
Y así...el mundo deportivo está lleno de ejemplos sobre como los campeones son: sí, y solo sí, los mejores.
El fútbol, estoy convencido, es el deporte más lindo del mundo. Pero reconozco que cuando lo afirmo con la euforia con que lo hago, represento a esa mujer cobarde, incapaz de sacudirse de su pareja. Ese que la maltrata, la confunde, la golpea, la humilla y cuando todo está a punto de irse para el carajo, ella, piadosa, vuelve y acepta a su consorte, lo perdona, lo consiente. El ciclo se repite sin misericordia.
¡Maldito deporte! es el único en el que mejor no tiene asegurado nada, ni siquiera ganar. El fútbol es un deporte lleno de metafísica y de intangibles de mierda que hacen que todo y nada sea predecible, que todo y nada sea posible de explicar. Por eso no importa nada que seas el mejor en lo que haces en el fútbol: juegas contra un equipo de obreros con orden y oficio que desbordan un tal concepto que llaman 'garra' y te trituran al minuto 93 del segundo tiempo.
En el partido de cuartos de final de la Copa América, Colombia pegó 3 tiros al palo, desperdició un penalty, arrasó en la posesión del balón. No fue su mejor partido, de hecho jugó mal en comparación con sus otras presentaciones, pero sin duda pasó por encima de Perú. Bastó un mal rechazo de Neco Martínez, Lobatón dispara fuera del área, y gol. Mis nervios hechos trizas, mis ilusiones rotas y mi fe en el fútbol quedó tan lejos como ese lugar geográfico que ocupa 'la mierda'. Reto al señor Lobatón, autor de esa delicia de gol, a que repita ese tiro en 10 ocasiones. Solo habría entrado ese día, a esa hora, en Córdoba y contra Colombia. ¡Maldito deporte!
Luego salieron los resultadistas, furibundos. Otros pidieron la renuncia del Director Técnico, nada es su culpa a mi juicio. La intolerancia se justifica cuando se derrama la primera gota. Los argumentos poco importan. Pareciera que la sola existencia de Bolillo Gómez emitiera una radiación de intolerancia en su contra. ¿Y si Falcao hubiera anotado el penalty...?
El fútbol es un deporte del que solo pueden opinar con propiedad quienes lo han practicado, y se han jugado algo, pequeño o grande pero algo. Ellos saben lo impredecible que es todo, los demás, llenarán las páginas infructuosos. No hay más análisis más allá del encogimiento de hombros, suele ser la mejor respuesta cuando se habla de fútbol.
Ha concluido el partido entre Chile y Venezuela. No bastó la eliminación de Brasil sin anotar un solo penalty. No bastó la eliminación de Colombia...A esta hora, Venezuela ganó 2-1. Chile, como consuelo, ha jugado realmente mejor. ¡Maldito deporte!
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