miércoles, 20 de abril de 2016

Nada es igual


El 24 de abril se cumplen 5 años desde que te fuiste. Nada es igual desde entonces, nada sabe a lo mismo, ni un mango con limón y sal, ni bajar las ventanas en carretera para oler el perfume de la tierra caliente, ni conocer algún otro lugar mundo, ni las cosas que compartíamos, ni triunfar, ni fracasar. Todo se hace tan relativo.

Tal parece que nada es igual porque no me he podido acostumbrar a vivir en un mundo donde sólo lo empírico, sólo lo que es palpable por los sentidos asegura la existencia de las cosas, y sin embargo, todos los días intento recordarme que ahí estás. Que eres el aire, la lluvia, mi sonrisa y mis defectos. La sombra que me acompaña. Un puño a la pared. La mujer de mi vida.

Mientras perfecciono alguna forma para poder comunicarme contigo, me atormenta la curiosidad de saber si estarías orgulloso de mi. Sólo espero saberlo algún día, viejo de mi alma. Espérame que ya te volveré a ver para comernos un mango con limón y sal y echarnos a reir un rato.

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