lunes, 20 de diciembre de 2010

Capítulo XXII - "2010 en borrador"

El primer día de este año se me rompió el corazón...solo hasta mayo lo supe volver a arreglar. Estoy tratando de recordar cosas que pasaron en el 2010. Como dice una canción: nada se pierde, todo se transforma:

Lo primero que recuerdo es que alguna vez este país se aquejó por el verano, tan lejano como suena. Como todo lo que ocurre acá, hubo sol en exceso...por eso me acordé del concierto de Damien Rice al que solo fuimos otras 80 personas y yo. Ese día cayó un aguacero insoportable. Él justificó la lluvia cuando dijo que en Barichara hacía meses que no llovía, yo agradecí por el palo de agua.

Hoy no lo soporto, me deprime el mal tiempo que hace. No me deprimí cuando llovió durante el concierto de Aerosmith. Claro que no podía creer que no tocaran "Hole in my soul". Tampoco podía creer que no haya sido capaz de darme la pela y pagar la boleta de coldplay, que si fue capaz de venir, y yo no fui capaz de ir verlos. Por eso les escribí un capítulo en este blog a modo de mención de honor.

De hecho, este año me dio por abrir un blog. Escribí 23 veces, intenté escribir cada 8 días, después me dí cuenta que la inspiración alcanzó para cada 15, pero nunca pasó un mes sin escribir. No solo de política vive el hombre, pensé, por eso escribí alguna vez de fútbol.

Y por fútbol hubo mundial, y por el mundial hubo álbum, y gracias al álbum pude invertir por primera vez parte del sueldo en la caja de las laminitas, salí del mercado de los que las intercambian. Por voluntad, o sin ella, no salió una sola repetida. Hablando de mercados también salí del mercado laboral, me hice adulto y formé una sociedad cuasi heredada. Puedo decir que es mi oficina, eso fue en tiempos difíciles, sí, vendrán mejores, también.

Mejor también está mi mamá, que me dió 4 sustos en el año, todos tienen que ver con un cáncer de seno que ya es pasado pretérito. Hablando de pretéritos, este año aprendí a escribir más y mejor. Aprendí de tiempos verbales, tal vez por eso pulí la ira con la que escribía y empecé a ser menos pasional al escribir. Me gané el honor de que me publicaran en un periódico godo algunas pendejadas que escribí. También tuve el honor de hablar de fútbol, lo que más me gusta en la vida, en una revista especializada en el tema. Esa vez me entrevistó una celebridad del mundo del twitter. Nunca lo conocí, pero no me dieron nervios hablarle por teléfono.

Hablando de escritos, empecé a escribir la letra de una canción, aunque no me se más de dos notas. Conservo retazos y pedacitos esparcidos en un bloc de notas. El día que encuentre mi orientación musical la termino de componer, mientras tanto escribo memoriales. Fue gracias a un memorial que gané mi primer proceso judicial oficialmente. Pasé la prueba cuando me dí cuenta lo dificil que es ejercer la profesión cuando se defiende a un familiar, pocas veces me he sentido orgulloso de mi, ese día brinqué feliz, me miré al espejo y me piqué el ojo, después me sentí ridículo. Hoy me río de eso.

Me reí casi todas las tardes, al menos una vez durante todo este año, tomé por costumbre oir la luciernaga, muy seguramente por los chistes que después fusilé en cada paseo al que fui este año. Salvo el viaje a new york al que fui mitad solo, mitad acompañado, no conté uno solo. Tal vez tuve mucho tiempo libre, por eso pensé, por eso arreglé el corazón que tuve roto a comienzos de año.

Fue en ese viaje a New York cuando descubrí la melodía nostálgica de The XX, supe que se podía fumar en una discoteca clandestina al pie de un bidón de gas, me reencontré con una vieja amiga que me acercó a otra vieja amiga, que hoy escribe, no veo mucho, pero cumplí con verla. Hice otra amiga, publicista, igual que la última, que me entiende muchas cosas, cosas que ni yo entiendo, ella sí.

No entendí lo de las elecciones, sobre todo después de la prometedora "ola verde" Todo ese rollo movió la masa gris que forma mis opiniones...me equivoqué con mis votos, con mis predicciones pero afortunadamente fue así, vaticiné cosas peores para el actual presidente, hoy me ha sabido tapar la boca. En lo que no me equivoqué fue en la polla del mundial, por muy poco la gano pero por muy poco quedé por fuera de las premiaciones, al cabo no gané.

Si le gané a Telmex cuando me retiré, ese día entendí que es más fácil afiliarse que desafiliarse; entendí que es más fácil cuando se gana que cuando se pierde, que es más fácil hacia abajo que hacia arriba. Como en el fútbol, cuando volví a nacer. Eso sentí cuando volví a pisar con unos guayos una cancha en césped después de la operación de la rodilla, de la que no me volví a quejar.

Tampoco me puedo quejar del cine que ví este año. "Inception" y "El Secreto de sus Ojos" se ganan los premios que entrego yo. Hablando de cine, este año me atreví, incluso, a desafiar a un crítico de cine, el nunca lo supo, pero yo sí, por eso gané. También gané 17 partidos seguidos de fútbol, ellos, los del otro equipo creen que son menos pero yo los supe contar uno por uno, no lo iba a olvidar, tampoco iba a exagerar...no hago trampa.

Si hacen trampa las máquinas en las que con una pinza uno intenta agarrar a un muñeco de peluche. En Villa de Leyva logré vencerlas, saqué no uno, sino ¡tres muñecos! hay testigos, fotos y un video que me sirven de prueba para quien no me crea.

Hablando de creer, no creí que un amigo, el primero de todos, se casaba...pues se casó. Tampoco pensé que su despedida de soltero en Cartagena, fuera a ser superada por otra fiesta fiesta. El fín de semana del matrimonio la superó con creces. Y con creces volvió a ser superada ese fin de semana en que volví a ir a Medellín, sin ningún motivo. Únicamente fui a perseguir la fiesta, tan bien pasé que hoy me persigue a mí.

Y pensar que todo empezó con el corazón roto...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Capítulo XXI - "¿Qué están donando?"

A principios de la semana, W Radio publicó en su portal de Internet y a través de sus micrófonos una depurada lista de los congresistas que habían hecho donaciones en dinero a favor de los damnificados por el invierno en el país. El listado señala el monto de la donación y el nombre del congresista que lo hizo. Naturalmente, resaltan el Representante Álvaro Ashton que donó 11 millones de pesos y Roy Barreras, quien inicialmente donó $100.000. Se dice que posteriormente aportó $900.000 más.

Me genera indignación la falsa modestia de quien hace donaciones millonarias dejando su nombre claramente visible, lo cual es peligrosamente demagogo, si no es en últimas una inversión a largo plazo buscando la reelección del próximo periodo -ya imagino el slogan de campaña- Me produce indignación que Roy Barreras se haya dejado presionar por los cuestionamientos que se hicieron al monto de su donación y agregara $900.000 adicionales para estar a la altura de la tendencia hipócrita de donar, hacerse notar e invertir en el próximo cuatrienio. Pero me indigna más que los medios informativos hagan de un gesto de probidad una noticia -con editorial y análisis a bordo- y se juzgue quien dona y quien no, a pesar de la intimidad a la que tienen derecho las personas. Incluso las que figuran públicamente.


La calamidad invernal no es una cuestión de autoridad moral en la que sólo quien ha aportado tiene derecho a opinar. Más allá de las suficientes tragedias que ha causado el invierno ahora se nos volvió un problema retórico juzgar quien ha aportado y quien no, y además, se crucifica al que no ha a aportado lo suficiente al ojo subjetivo de algún periodista al que $100.000 le pareció poco.

Cuando me pregunté ¿Que había hecho yo por las víctimas del invierno? perdí la autoridad moral para seguir apretando los dientes y mentando las madres de nuestros representantes. Aún si llegare a tenerla, ¿Qué objeto tiene exponer ante la opinión pública a los congresistas que no donaron de su salario ningún centavo como si fueran los causantes de la tragedia? No donar es un derecho, también lo es permanecer en la absoluta anonimia si se hace o no. Todo hace parte de la intimidad que ya no se respeta.

¿Y si alguien hiciera una investigación que averiguara cuánto han donado los panelistas de la cadena radial que salió a escandalizar a los oyentes por el monto de las donaciones de los congresistas? Y si alguien hurgara la intimidad los periodistas y le cuestionamos ¿Por qué le paga a dos empleadas para que cuide a sus hijos en Andrés Carne de Res y ni siquiera las invita a almorzar? Debería estar haciendo donaciones por los damnificados, en vez de salir con comportamientos esclavistas de otros siglos.

Este medio, a propósito de la campaña que lidera en favor de los soldados heridos de guerra, informó que Colpatria se había unido junto a Bancolombia, al aporte de donaciones para ese fin. ¿Por qué no denunciaron con la misma vehemencia que el Grupo Aval no ha donado una sola moneda a su campaña a pesar de sus millonarias ganancias? Se trata de medir a quien desprestigian: Roy Barreras Vs. Sarmiento Angulo.

Lástma la volatilidad de ese 'cuarto poder' que se baja los pantalones cada vez que el signo peso aparece. Al final, a lo más lejos de la escala de valores, aparece un 'insignificante' deber de informar veraz e imparcialmente. Esa es la encrucijada: Sin duda la chiva sobre las donaciones de Roy Barreras fue espléndida y captó la atención de la audiencia, pero incluso Roy Barreras merece respeto a su intimidad; también lo merecen los implicados de las 'chuzadas del DAS' con Marta, Bernardo, Mario y todos a bordo.
Es la única forma de acabar este vicioso ciclo de nunca acabar.

Quien creyera que en últimas, este problema de revelación de información íntima de las personas se reduce a ser...'Leal'

lunes, 13 de diciembre de 2010

Capítulo XX - "El 'diseño de avanzada' tiene reversa

Mi buen amigo Rodrigo Salazar, me invitó a escribir una columna abierta sobre carros. Ésto, en desarrollo de un proyecto para su Universidad en el que él desarrollaría una revista especializada en el tema llamada "Íconos". Siempre me gustó la idea de escribir sobre carros. No tanto por mi conocimiento prolijo sobre el tema, sino por compartir una pasión simple que me roba tiempo. Ante el interrogante ¿sobre qué escribir? decidí manifestar públicamente lo poco que me gusta la marca Renault. Despertará ampollas seguro,;es el carro amado por los colombianos. De hecho más de un desprevenido creerá que es marca colombiana. Yo por lo pronto, les presento lo que escribí.

A Rodrigo, Gracias por la invitación fue un experimento bien interesante después de venir escribiendo tanta bobada sobre política.


Renault ha sido, por excelencia, el ícono del automóvil en Colombia desde que tengo memoria. No hace falta nombrar el mítico R4 como el carro con el que soñaron generaciones enteras, eso es un hecho notorio y no requiere prueba.

Desde entonces la marca Renault ha invadido nuestras calles con sus modelos, a pesar de aquellas profundas crisis de antaño causadas por algunos prototipos defectuosos como el 21 “Etoile”, lleno de fallas en la correa de repartición, o las consabidas fallas eléctricas del Renault “Nevada”. Total, la inmortalidad no le pertenece a los humanos y Renault a pesar de algunos fiascos, ha consolidado una imagen corporativa positiva, una clientela absolutamente fiel, y más importante aún, lo que se conoce en el vanguardista mundo de los administradores de empresas: tiene un real posicionamiento de marca.

Todo lo anterior es y ha sido cierto, pero aún así, el éxito de Renault como fabricante de vehículos ha conservado un asterisco enorme, que hasta la fecha nadie ha querido salir a resaltar enérgicamente, y yo naturalmente, me aprovecho de este espacio para hacerlo: los vehículos Renault son realmente feos. Antes lo eran y hoy lo son más que nunca.

El señor Patrick Le Quément estuvo como diseñador en jefe de Renault durante 22 años. A su portafolio de invenciones se le adjudican adefesios monumentales como el “Twingo”, aquel carro de farolas oji-caídas que daba la impresión de tener el gesto de quien ha fumado opio oyendo Bob Marley; carro insignia de la generación nacida en los 80s. El que más se repetía en los parqueaderos de nuestras universidades. Al señor Le Quément también se le deben adjudicar otros monstruos polivalentes y exitosos como el “Espace II” que no aterrizó en América Latina, pero que al cabo se consolidó como un verdadero monovolumen lleno de novedades y servicios magníficos para escribir una nueva tendencia en los vehículos familiares. Ideal para la familia de Herman Monster.

En últimas monsieur Le Quément ha sido el gestor de un amplio número de feos prácticos. A él se le atribuyen también otros prototipos espantosos como el “Vel Satis”, una especie de coche fúnebre de uso particular, o el “Avantime”, una cápsula espacial disfrazada de carro más apropiado para la época de los Supersónicos que para la nuestra.

La buena noticia –por cierto, un poco nostálgica– es que el señor Le Quément tendrá un merecido descanso y ha entrado en la nómina de pensionados a sus 64 años. Junto con su nueva vida irán al baúl de los recuerdos los reconocimientos merecidos y mis abucheos por haber creado horrores y esperpentos bastante funcionales. La mala –para sus intereses, no para los míos– es que en su reemplazo fue nombrado Laurens Van der Acker, un joven holandés, cuyo ‘pase’ pertenecía a la Mazda y ahora será el encargado de continuar o cambiar el legado del señor Le Quément.

La novedad es que Le Quément debe estar revolcándose entre las sábanas en estos mismos instantes, pues la herencia que le dejó a Van der Acker ha sido renovada a través de nuevos diseños, menos pretenciosos, menos futuristas y más prácticos. Renault ha intentado virar hacia un linaje más cauteloso con sus formas y sus figuras y lo ha venido haciendo paulatinamente: primero en Europa, Asia y África, luego lo hará en nuestras nobles tierras.

Por lo pronto, la orden mayor en Renault ha sido cambiar el timón del diseño “de avanzada”, que venía en franca reversa y agotar el stock, entre otros, del Rumano –eso ya dice mucho– Dacia, ese hueso exitoso recién adquirido, que está detrás de otros horripilantes modelos como el “Logan”. Con estos frentes, Renault pretende completar la purga interna de carros andantes, muy bien equipados, pero especialmente mamarrachudos.

Solo queda esperar a que aterricen en el continente los nuevos, modestos, sobrios, y gustosos modelos que reinventó Van der Acker, ese tipo valiente que se atrevió a retocar adalides como el Clio y el Twingo, que hoy son dignos de admirar por su diseño, además de sus prestaciones.

Mientras tanto yo espero echar para atrás un refrán que se me ocurrió cuando discutía estos asuntos con un amigo: “el primer carro de nuestros papás fue un Renault…ese sería el último carro que yo me compraría”

lunes, 6 de diciembre de 2010

Capítulo XIX - "País de 1/3 de mundo"

La Corte Constitucional colombiana dio una cátedra de cómo dar un paso al primer mundo en materia judicial. No es una receta mágica, pero cuando se publicó la sentencia T-629 de 2010 en la que tuteló los derechos de la prostituta que fue 'despedida' del bar en que prestaba sus servicios sexuales por su novedosa condición de embarazada, pensé que esta era una transición a ese primer mundo al que a veces vamos y volvemos con nuestro comportamiento y el de nuestras instituciones. Ires y venires de un país que definí como de 1/3 de mundo.

Nuestra justicia pasó de calificar como delito la famosa nalgada que le dio un tipo en bicicleta a una mujer de cola prominente (tercer mundo), a proteger los derechos laborales de las prostitutas y a asumir la responsabilidad que implica pronunciarse sobre la actividad en términos de legalidad (IVA, seguridad social, primas de éxito y bonificaciones, etc.) A pesar del rubor del procurador y la moral victoriana de un país que consume servicios sexuales en potencia, incluso de burras, la Corte Constitucional fue valiente al enviar este mensaje a la sociedad. Parecen vestigios de un cambio.

El mensaje reconoce que la prostitución podrá ser indigna y poco edificante, pero en un país que se jacta de tener el prólogo de la Constitución más lírico y hermoso de las constituciones modernas, debe reconocerse la pluralidad y la libertad de empresa. Ganarse la plata con total libertad, incluso vendiendo sexo es válido, tal como venden sexo las vallas publicitarias de algunas fábricas de licores, que estampan un par de tetas escondidas en una camiseta mojada o como lo hacen en aquel comercial radial en el que un recien desempleado le cuenta de su nuevo estado a su esposa, se le mete a la ducha y empiezan a hacer sonidos guturales concluyendo que lo realmente importante es tener una vida sexualmente activa. Me pregunto, ¿Dónde está en esos casos el estigma social?

Tener sexo en aquellos casos en que no hay de por medio un compromiso afectivo, no se sigue por objeto la reproducción y en donde sólo se procura la búsqueda de la satisfacción sensorial de un sujeto, a cambio de una retribución económica que recibe otro, fue reconocido como legítimo, y no solo eso, es digno de protección del derecho.

Pero no se escandalicen, ¿cual creen que vino a ser la finalidad que buscaban los hombres y mujeres desde hace 5 décadas, cuando salieron de fiesta viernes y sábados? detrás de las excepciones de sano esparcimiento, amor por el baile y el éxotico placer de embriagarce hasta que el ombligo se salga de su órbita, una importante mayoría sale porque quiere copular, follar, tirar, o aparearse como mamíferos irracionales. ¿Qué otra explicación tienen para que de buenas a primeras las rumbas se extendieran a jueves y miércoles? los días no alcanzan.

Desde otra persepectiva, la condena social que escandaliza estas relaciones sexuales en las que a cambio de la relación sexual un sujeto cancela dinero como contraprestación, debe tener en cuenta que gastarse medio salario mínimo en una noche que incluye whisky, comida, motel, condones, chicles para el buen aliento y demás, no es en sí una inversión, es la misma contraprestación: no en dinero, en especie.

Creo que esta es una sentencia educadora dirigida a ese puñado de monos incivilizados y de doble moral que a veces somos. La decisión reconoce que la prostitución es una actividad lícita, que no solo está sujeta a las leyes del mercado, también a las laborales, que nada la prohíbe, que algunas normas la regulan pero ninguna la reglamenta, que algunos delitos buscan proteger circunstancias ilegales en que muchas veces se desarrolla, pero que si la meretriz es despedida por que ha de parir a un bebé, esta es despedida y no hay quien la proteja y debe hacerse un alto de una vez por todas.

Pero volvamos al subdesarrollo después de deambular por el primer mundo: No entiendo el escazo cubrimiento mediático que se le dió a la divulgación de una sentencia que deberían analizar en cada colegio y universidad del país por su contenido, por la investigación en que está soportada, por el minucioso análisis de cada factor que rodea el fenómeno social de la prostitución. Mientras tanto, la noticia más leída que sugiere el portal de eltiempo.com para el día de hoy, es el paupérrimo debate sobre el casting del reality "Protagonistas de nuestra tele" . Como dijo una amiga: eso no debería ser siquiera una noticia. Del primer al tercer mundo, de nuevo, en cuestión de días...somos un país de 1/3 de mundo.